Hace tiempo que no los veo. O que no te veo. o más bien de que no subía una entrada y eso me apena mucho, aunque ahora estoy feliz porque no estoy en el colegio y si en mi casa.
Muchas gracias a Tomás que escribió una continuacion y gracias al ministerio que suspendió clases. Ahora la segunda parte de este cuento::::::::::::::::::
"...Mientras ocurría esta desgracia, Wilson pensó que esta civilización era igual a todas: Muchos niños en la calle sin nada mejor que hacer que mirar a un extraño como él y señoras que se quedan conversando en las peluquerias.
Wilson se sentó en la vereda y descansó de su extraño viaje. Los niños se le acercaron y sin ninguna explicación contundente, comenzaron a recojer piedras y lanzarlas a su cara. Justo antes de que le llegara una en el ojo, llegó una señora a tirar orejas. Por suerte la de Wilson salió intacta, pero la de los pequeños salieron rojas, como queriendo escapar de esa lastimada cabecita.
Wilson conoció al marido, un hombre trabajador, pero sin ánimo de servir para algo más.
Le contaba anécdotas de una supuesta vida loca, pero cosas que ya pasaron hace más de veinte años. La vida del caballero parecía sentenciada y a Wilson le dio pena. Entonces se lo llevó a unas carreras de caballos, para que perdiera el poco dinero que le sobraba. Y así fue, lo perdió.
La señora, indignada con Wilson por este derroche, lo echó de la casa y así los niños lo pudieron maltratar un poco más. Y sin darse cuenta, ya era de noche, y Wilson estaba solo, sin ropa y muy mojado. Pronto se le acabó el aire y se fue a morir."
viernes, 23 de mayo de 2008
martes, 29 de abril de 2008
Agua marina (1 de 2)
Hola. Les quería recordar que me pueden escribir unas continuaciones de la entrada anterior. También pueden escribir un cuento o algo parecido y mandarmelo al mail y pueden aparecer en alguna próxima entrada. Con respescto a lo de ahora, es un cuento y es su primer parte::::::::::::::::::::::
En la búsqueda de una nueva forma de vida, Wilson encontró a una civilización que lo mira raro. Él sabía que lo normal de un pueblo era que se respirara aire y que los microondas se vendan en las grandes tiendas. Pero esta era diferente, con un aire irrespirable, microondas hechados a perder y mucha agua. Cualquier cantidad.
"Me voy a pasear a los peces, tu espera en esa banca. Y quítate esos lentes, que se te ven ridículos", le dijo una señora que lo acogió en las profundidades. Wilson tenía una gorra de goma, especial para el agua y unos lentes bien apretadospara poder ver bien. La situación era muy incómoda para él, ya que no conocía a nadie en el lugar y para darse a conocer tendría que hablar y Wilson no puede, porque se le iría el aire.
Unos niños muy inquietos fueron a preguntarle si estaba loco, ya que andar casi desnudo (sólo con calsonsillos) era muy ridículo. Wilson hizo señas de que se callaran, pero los nilos no hicieron caso. De hecho, fueron a buscar a más niños, para que fuera diversión de muchos, lo que pocos habían encontrado.
(Continúa)
En la búsqueda de una nueva forma de vida, Wilson encontró a una civilización que lo mira raro. Él sabía que lo normal de un pueblo era que se respirara aire y que los microondas se vendan en las grandes tiendas. Pero esta era diferente, con un aire irrespirable, microondas hechados a perder y mucha agua. Cualquier cantidad.
"Me voy a pasear a los peces, tu espera en esa banca. Y quítate esos lentes, que se te ven ridículos", le dijo una señora que lo acogió en las profundidades. Wilson tenía una gorra de goma, especial para el agua y unos lentes bien apretadospara poder ver bien. La situación era muy incómoda para él, ya que no conocía a nadie en el lugar y para darse a conocer tendría que hablar y Wilson no puede, porque se le iría el aire.
Unos niños muy inquietos fueron a preguntarle si estaba loco, ya que andar casi desnudo (sólo con calsonsillos) era muy ridículo. Wilson hizo señas de que se callaran, pero los nilos no hicieron caso. De hecho, fueron a buscar a más niños, para que fuera diversión de muchos, lo que pocos habían encontrado.
(Continúa)
sábado, 19 de abril de 2008
Póngale el nombre
Hoy día es un día muy especial: Subo una nueva enrtada para la Bibley en la que tú puedes participar. Es muy fácil:
1.- Lee la historia que te propongo.
2.- Inventale un final y/o un principio.
3.- Escribelo como un comentario.
Con sólo estos tres pasos ya estarás participando por ser un integrante activo de La Bibley.
Acá va:::::::::::::::::::::::::::::
"Hace dos días mis papás estaban preocupados, porque el circo no les daba ganancias. Entonces me mandaron a una viña a recolectar uvas, para ganar un poco más de dinero. Pero no los entiendo. El día anterior se gastaron 500.000 pesos en nuevos animales para el circo y en exóticas comidas. Y yo se que ese dinero lo juntaron la semana pasada vendiendole drogas a unos vagabundos.
Y mis hermanas le siguen el juego. En el día apuestan a los caballos, en la tarde caminan por la cuerda floja y por la noche..."
1.- Lee la historia que te propongo.
2.- Inventale un final y/o un principio.
3.- Escribelo como un comentario.
Con sólo estos tres pasos ya estarás participando por ser un integrante activo de La Bibley.
Acá va:::::::::::::::::::::::::::::
"Hace dos días mis papás estaban preocupados, porque el circo no les daba ganancias. Entonces me mandaron a una viña a recolectar uvas, para ganar un poco más de dinero. Pero no los entiendo. El día anterior se gastaron 500.000 pesos en nuevos animales para el circo y en exóticas comidas. Y yo se que ese dinero lo juntaron la semana pasada vendiendole drogas a unos vagabundos.
Y mis hermanas le siguen el juego. En el día apuestan a los caballos, en la tarde caminan por la cuerda floja y por la noche..."
viernes, 11 de abril de 2008
El choque del futuro
Lo siento, me quedé dormido. Por eso quiero remediar esto y subo una entradita con un cuento. Otra cosa: La próxima entrada demandará más participación de sus comentadores, así que atención::::::::::::::::
"Hola. Em, en una hora más llegará el tren que me llevará donde Amanda, mi amada. Y por fin me vengaré de esa maldita mujer, que me a hecho parecer un macabeo moribundo que hace el ridículo para financiar el amor. Maldita mujer. Y después de todo ese sufrimiento se me acerca y me dice: "Creo que no alcanza."
Ahora voy con ningún tipo de prohibición y podré hacer lo que quiera, lo que nunca hice. Toda esa rabia, más un poquito de cuchillo, acabarán con su triste sonrisa y su escalofriante pensamiento. Aguarda Amanda."
"Hola. En tres horas más llega el tren con ese puto. Con ese que me quería para servirle cervezas y hacerle cariñitos en su guata grasosa. Mariquita llorona y floja. Si espera que las mujeres le sirvan comida y le lavenlos pies, no sabe lo feliz que me pone saber que Rodrigo venga y me bese justo cuando él esté abriendo la puerta.
Ahi quedó tu nana, conchetumadre."
- Amanda, ¿Quieres pololear conmigo?
- ... si! (abrazo)
- Quiero que sepas que te quiero mucho y que eres la que me hace pensar por las noches.
- Hace harto que llevaba mirandote lejanamente... y ahora... juntos. Eres un sueño para mi (beso y largo)
- Imagínate como estaremos en cinco años más.
- Seguramente estaremos planeando algo entretenido que hacer.
"Hola. Em, en una hora más llegará el tren que me llevará donde Amanda, mi amada. Y por fin me vengaré de esa maldita mujer, que me a hecho parecer un macabeo moribundo que hace el ridículo para financiar el amor. Maldita mujer. Y después de todo ese sufrimiento se me acerca y me dice: "Creo que no alcanza."
Ahora voy con ningún tipo de prohibición y podré hacer lo que quiera, lo que nunca hice. Toda esa rabia, más un poquito de cuchillo, acabarán con su triste sonrisa y su escalofriante pensamiento. Aguarda Amanda."
"Hola. En tres horas más llega el tren con ese puto. Con ese que me quería para servirle cervezas y hacerle cariñitos en su guata grasosa. Mariquita llorona y floja. Si espera que las mujeres le sirvan comida y le lavenlos pies, no sabe lo feliz que me pone saber que Rodrigo venga y me bese justo cuando él esté abriendo la puerta.
Ahi quedó tu nana, conchetumadre."
- Amanda, ¿Quieres pololear conmigo?
- ... si! (abrazo)
- Quiero que sepas que te quiero mucho y que eres la que me hace pensar por las noches.
- Hace harto que llevaba mirandote lejanamente... y ahora... juntos. Eres un sueño para mi (beso y largo)
- Imagínate como estaremos en cinco años más.
- Seguramente estaremos planeando algo entretenido que hacer.
sábado, 8 de marzo de 2008
Parecen de algodón
Aquí va un drama de un peluche. Nuevamente pido perdón por noi subir más entradas, pero poco a poco vamos a ir retomando la intensidad que alguna vez caracterizó a este blog. Aquí viene::::::::::::
Era un bonito otoño. Lleno de tonalidades café y de hojas que no querían ser barridas. Para barrer, llegó el turno de Carmen, que por primera vez en su vida tenía que ayudar a su familia en otoño. Recién cumplidos los sies años, ya era un niña grande, que podía sostener una pala o estirar una bolsa. Así, cada tres días, le ayudaba a su madre a tener la vereda limpia e impedir que los peatones se deleitaran pisando hojas crujientes.
Lamentablemente a Carmen le tocó barrer una hoja verde, que no cayó al piso por estar desteñida y vieja, sino que por alguna otra circunstancia de la época. Entonces la niña se asustó, luego se entristeció y con enojo se encerró en su pieza.
-Carmencita, ¿Qué te pasa mi amor?- Dijo su madre. -Es que algo está mal. Porque se están cayendo todas las hojas de los árboles y la jirafa que tenemos no va a poder comer.- Respondió la hija.
Su madre le replicó: "Ah, pero no importa, porque esa jirafa es de peluche." A lo que Carmen dijo: "Pero yo la vi moverse varias veces".
La mamá, algo preocupada y tristona, le respondió: "Es que los peluches ven moverse a los otros peluches. Pero no te preocupes, que el Carlos va a tener un hermano menor y ahi nos sacarán de esta caja oscura, en la que nunca llega el verano.
Era un bonito otoño. Lleno de tonalidades café y de hojas que no querían ser barridas. Para barrer, llegó el turno de Carmen, que por primera vez en su vida tenía que ayudar a su familia en otoño. Recién cumplidos los sies años, ya era un niña grande, que podía sostener una pala o estirar una bolsa. Así, cada tres días, le ayudaba a su madre a tener la vereda limpia e impedir que los peatones se deleitaran pisando hojas crujientes.
Lamentablemente a Carmen le tocó barrer una hoja verde, que no cayó al piso por estar desteñida y vieja, sino que por alguna otra circunstancia de la época. Entonces la niña se asustó, luego se entristeció y con enojo se encerró en su pieza.
-Carmencita, ¿Qué te pasa mi amor?- Dijo su madre. -Es que algo está mal. Porque se están cayendo todas las hojas de los árboles y la jirafa que tenemos no va a poder comer.- Respondió la hija.
Su madre le replicó: "Ah, pero no importa, porque esa jirafa es de peluche." A lo que Carmen dijo: "Pero yo la vi moverse varias veces".
La mamá, algo preocupada y tristona, le respondió: "Es que los peluches ven moverse a los otros peluches. Pero no te preocupes, que el Carlos va a tener un hermano menor y ahi nos sacarán de esta caja oscura, en la que nunca llega el verano.
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