"La economista ve números, números infamiliares, que no se reconocen a primera vista y que no te miran, no te dicen hola y no se hacen caca."
Ser economista significa saber pensar. Entonces nos encontramos con el caso de que hay una jirafa que sabe pensar, que sabe ser economista y entonces se da las potestades al respecto, las que cualquier cultura le da al economista del pueblo. El problema de Catalina es que no es la médico del pueblo, no es la abogada del pueblo ni es la almacenera del pueblo, sino que es la economista y se siente con un bajo perfil dentro de su pueblo, siente que no la valoran tanto como deberían, como lo hacen al médico o a la profesora.
¿En serio Catalina crees que te valoran menos que a una profesora?
"Por supuesto que me valoran menos. Las mamás llevan a sus crías a la escuela y métanle hablando con la profe, con la tía o con "la miss", vamos escribiendo comunicaciones y teniendo entrevistas personalizadas. Hay una relación de mucha afinidad, que nunca se da en las economistas como yo. En mi labor como economista no sólo mido el dinero, también las cosas no tangibles, como el cariño de una jirafa a otra. Eso sí te lo da ser pedagoga, hay mucho cariño familiar, que es muy importante. La economista ve números, números infamiliares, que no se reconocen a primera vista y que no te miran, no te dicen hola y no se hacen caca."
¿Usted se considera de las grandes pensadoras de su comunidad?
"Yo no te diría de las grandes, pero sí de las distintas. Las jirafas son como te las muestran en el animal planet, muy de estar ahí, comerse las ramas más altas y hacer cariño con el cuello. Yo no critico eso, para nada. Hacer cariño con el cuello es de los placeres más grandes, o sea de mucho amor. El amor es lo más grande. Y es inmedible. El problema que las jirafas no miden las cosas, y yo me dediqué a medirlas, no sólo con números, también con palabras. Les cambié el paradigma, antes hacían las cosas porque sí, o creían que las hacían porque sí. Yo les dije "no, ustedes hacen esto para lograr esto otro. Comámonos las ramas de arriba pa que los críos se coman las de abajo y así puedan sobrevivir". Ahí se dieron cuenta que por qué hacían lo que hacían. Ahora le dan una vuelta mas a cualquier acción, por eso no andamos a tontas y a locas."
¿En algún momento andaban a tontas y a locas? siempre vi a las jirafas muy pacíficas
"Es que lo mío a sido una revolución. Pero no lo partí yo, ojo. Vino de Inglaterra, pontenciado por Estados Unidos y simplificado por China. Me lo inculcó mi madre, que siempre fue muy inteligente para hacerme ver las cosas y su tiendita de repollos pasaba llena. ¿Cómo una tiendita de repollos acá en la comunidad de jirafas va a pasar llena? ¿Hay visto a las jirafas comer repollos? ¡Los compraban pero no para comerlos! los chuteban, se los ponían en la cabeza, se hacían trajes de repollo. Fue como el maní en Estados Unidos. O sea, de la nada nada, sacar algo y hacerlo ¡Bum!, pucha que es lindo"
Y volviendo a la valoración, ¿Sientes que no valoran a tu madre, por el hecho de vender repollos? o sea, ¿Cuál es la valoración que le dieron a tu madre por vender repollos, de innovar en algo que nunca se había hecho?
"Pucha la verdad es que la valoración fue súper baja. O sea, ya, están estupendos los repollos, lo pasamos chancho -imgínate, una jirafa pasándolo chancho- pero la jirafa común le queda en la cabeza las amigas, la costurera que le hizo el vestido de repollo, el juego dominical con la hija. No le importa de donde vino el repollo, le importa lo que hizo con él. Y la compra, el buenos días con mi mamá, no era parte de lo que la jirafa hizo con él, ¿Te das cuenta?"
Pero me dijiste que cambiaste el paradigma
"Sí, y a mucha honra. Partió con las señoras que se quedaban conversando con mi mamá, siguió conmigo conversando con las hijas de las señoras. Siguió con los libros que publiqué, siguió con el día a día, con la conversa al lado de los guarda parques. Les expliqué lo de costos y beneficios, lo de maximizar. Antes era todo un derroche, y les abrí la cabeza. Es un proceso largo, pero siento que las jirafas están dispuestas a cambiar.
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martes, 15 de noviembre de 2011
viernes, 16 de abril de 2010
Señor, me da una duda
Para lka gente que recién hace como que lee este blog y no sabe sus reglas, una pequeña introducción:
El blog se divide en ocho grupos, que se caracterizan por la estructura de los escritos. Estos son:
George el perro rosado; Culer; Cuento; Mini cuento; recordatorio mental; Personificación; La Bilbey según...; Historia especial.
Bien, esperando que esta información sea de su ayuda para que no se sientan espantados con mi blog, continúo la existencia del mismo con una historia bien especial. No tanto en realidad::::::::::::::::::::
En clases hay un chiquillo que siempre pregunta. Está tan atento, que cualquier hueco en la explicación del profe, él lo tapa haciendo una pregunta o comentario al respecto.
Se despierta en las mañanas pensando para si: "Dime un número del uno al diez. Mmm, seis. Bien, hoy haré seis preguntas durante el día" y se acuesta en las noches reflexionando: "Hoy hice siete preguntas, una más de las que debía. Me gané un premio" y pegaba en la pared de su pieza un autoadhesivo cromado de Harry potter. Nunca se cuestionó que pasaría si algún día no pasa la meta, el tenía considerado que sus proyecciones eran como la teletón, que siempre tendría un final feliz en el estadio nacional.
Un día se levantó y se supo al tiro que sería un día de esos: el diario llegó mojado, la mantequilla se mezcló en exceso con la mermelada y la micro se quedó en pana en la mitad exacta del trayecto hacia la universidad. Afortunadamente él siempre tiene un margen de treinta minutos para llegar a la clase, entonces no se atrasó. El profesor entró a la sala, dijo algún comentario divertido antes de comenzar la materia, y luego se lanzó: Una idea de cuarenta minutos la explayó en hora y media y no dejó espacio para dudas. El chiquillo pensó, sudó, movió sus dos piernas al mantenerse sentado y se rindió fácilmente: el educador y su manera de pasar la materia fueron superiores al molestoso estudiante hinchapelotas. "¿Y ahora qué?" pensó el joven.
Tenía algo en su interior que tenía que explotar, que tenía que salir y descubrir el mundo más allá de una aula, más allá de un libro. Estalló en preguntas; cuatro, tres, dos, uno... :
-¿Cómo te llamas?
-¿Cómo te llamai?
-¿Sales todos los fines de samana?
-¿Qué me pongo hoy?
-¿Qué estudiai?
-¿Te tengo que besar o tomar de la mano?
-¿Zapatillas anchas o converse?
-¿Súper cool o Scary movie?
-¿Hace cuanto pasó de moda no amarrarse los cordones?
-¿Cómo se hace el puré instantáneo?
-¿Tengo que valorizar las lentejas y el charquicán?
-¿Los cables amarillo, rojo y blanco se ponen en la tele?
-¿Tocar un instrumento raro es bacán?
-¿Hay que lavarse los dientes una, dos o tres veces?
-¿Existe alguna crema pa las espinillas?
-¿Creí que me queda bien este nuevo pelo?
-¿Vamos a pasear en micro hasta llegar a mi casa?
Terminando el día debería pegar todos los stikers que encuetre en su casa y dejar bien pegotiada la puerta de su pieza.
El blog se divide en ocho grupos, que se caracterizan por la estructura de los escritos. Estos son:
George el perro rosado; Culer; Cuento; Mini cuento; recordatorio mental; Personificación; La Bilbey según...; Historia especial.
Bien, esperando que esta información sea de su ayuda para que no se sientan espantados con mi blog, continúo la existencia del mismo con una historia bien especial. No tanto en realidad::::::::::::::::::::
En clases hay un chiquillo que siempre pregunta. Está tan atento, que cualquier hueco en la explicación del profe, él lo tapa haciendo una pregunta o comentario al respecto.
Se despierta en las mañanas pensando para si: "Dime un número del uno al diez. Mmm, seis. Bien, hoy haré seis preguntas durante el día" y se acuesta en las noches reflexionando: "Hoy hice siete preguntas, una más de las que debía. Me gané un premio" y pegaba en la pared de su pieza un autoadhesivo cromado de Harry potter. Nunca se cuestionó que pasaría si algún día no pasa la meta, el tenía considerado que sus proyecciones eran como la teletón, que siempre tendría un final feliz en el estadio nacional.
Un día se levantó y se supo al tiro que sería un día de esos: el diario llegó mojado, la mantequilla se mezcló en exceso con la mermelada y la micro se quedó en pana en la mitad exacta del trayecto hacia la universidad. Afortunadamente él siempre tiene un margen de treinta minutos para llegar a la clase, entonces no se atrasó. El profesor entró a la sala, dijo algún comentario divertido antes de comenzar la materia, y luego se lanzó: Una idea de cuarenta minutos la explayó en hora y media y no dejó espacio para dudas. El chiquillo pensó, sudó, movió sus dos piernas al mantenerse sentado y se rindió fácilmente: el educador y su manera de pasar la materia fueron superiores al molestoso estudiante hinchapelotas. "¿Y ahora qué?" pensó el joven.
Tenía algo en su interior que tenía que explotar, que tenía que salir y descubrir el mundo más allá de una aula, más allá de un libro. Estalló en preguntas; cuatro, tres, dos, uno... :
-¿Cómo te llamas?
-¿Cómo te llamai?
-¿Sales todos los fines de samana?
-¿Qué me pongo hoy?
-¿Qué estudiai?
-¿Te tengo que besar o tomar de la mano?
-¿Zapatillas anchas o converse?
-¿Súper cool o Scary movie?
-¿Hace cuanto pasó de moda no amarrarse los cordones?
-¿Cómo se hace el puré instantáneo?
-¿Tengo que valorizar las lentejas y el charquicán?
-¿Los cables amarillo, rojo y blanco se ponen en la tele?
-¿Tocar un instrumento raro es bacán?
-¿Hay que lavarse los dientes una, dos o tres veces?
-¿Existe alguna crema pa las espinillas?
-¿Creí que me queda bien este nuevo pelo?
-¿Vamos a pasear en micro hasta llegar a mi casa?
Terminando el día debería pegar todos los stikers que encuetre en su casa y dejar bien pegotiada la puerta de su pieza.
domingo, 21 de marzo de 2010
Investigación anti-depilación
Hoy es el domingo más domingo del año. Se nubla a veces y hay que hacer quehaceres que no te permiten dormir mucha siesta y te obligan a tomar café. Un cuento del Bíbley::::::::::::::::::
Al llegar a la casa después de un día escolar, siempre le espera un leche caliente y una tanda de monos animados. Después de eso llega su madre y le pregunta: "James, ¿Trajo tarea para hoy?".
Aunque James a veces no trae tarea, es mejor decirle que sí a la mamá, para que no crea que el colegio es malo y poco exigente. En esos casos -cuando no hay tarea- James se encierra en la pieza una media hora y después sale de ella diciendo que está chato del colegio, que porqué le mandan todos los días trabajos para la casa y eso. Ahí su mamá lo acurruca, lo regalonea y ven las teleseries juntos. Buena recompensa. Pero esta tarde no pasó eso. El curso de james tiene que hacer una investigación sobre los jabones para la feria científica, descubrir sus funciones, sus componentes y las nuevas tecnologías que han ido adquiriendo desde la revolución industrial. A James le tocó la parte más histórica de los jabones, averiguar cual es el más viejo y el más nuevo, así que se puso a recorrer su casa y recolectar jabones. Encontró tres: "Jabón especial para hacer burbujas ", "Jabón líquido glicerina humectante ph neutro" y "Jabón de tocador compuesto (jabón sólido)". "¿Cuál de estos tres será el más viejo?" pensó James. No le podía preguntar a su madre, que aún no volvía del trabajo y necesitaba saberlo pronto, porque después tiene que hacer el papelógrafo con cartulinas y lápices escripto. Entonces tenía que sacar conclusiones por si mismo: el "Jabón especial para hacer burbujas" era el más nuevo, porque lo compró su papá el fin de semana pasado cuando hicieron picnic en el parque. Entonces el líquido que hace burbujas está al final de la línea de tiempo. Creyendo que ya tenía gran parte de la tarea hecha, James se puso a ver los caballeros del zodíaco y se olvidó de todo. A las siete de la tarde su madre llega y le pregunta: "James, ¿Trajo tarea para hoy?" "Chuta", pensó James, se le había olvidado y todavía queda mucho por hacer. Rápidamente comparó el jabón que estaba en el lavamanos con el que estaba en la ducha: "Me acuerdo que en naturales dijieron que los principìos de la vida en la tierra partieron en el agua y que lo líquido era lo más esencial. Así que el jabón líquido debe ser primero. Pero las velas, por ejemplo, primero son sólidas y después de un rato prendidas se hacen líquido, se derriten". "Ah, no sé cual es más vieja" lamentó y se fue a encerrar a su pieza.
Antes de dormir, se despidió de beso de su padre y su madre. Su papá andaba sin polera -se estaba poniendo el pijama- a la hora de las buenas noches e inesperadamente hizo prender la ampolleta en la cabeza de James: Comparó el pecho de él con el de su padre y el pecho más viejo tenía pelos, el más joven no. Comparó los pechos de los jabones: el sólido tenía tres pelos en el pecho, el líquido no tenía ninguno. "Por fin me voy a sacar un siete en ciencias" se felicitó James.
Al llegar a la casa después de un día escolar, siempre le espera un leche caliente y una tanda de monos animados. Después de eso llega su madre y le pregunta: "James, ¿Trajo tarea para hoy?". Aunque James a veces no trae tarea, es mejor decirle que sí a la mamá, para que no crea que el colegio es malo y poco exigente. En esos casos -cuando no hay tarea- James se encierra en la pieza una media hora y después sale de ella diciendo que está chato del colegio, que porqué le mandan todos los días trabajos para la casa y eso. Ahí su mamá lo acurruca, lo regalonea y ven las teleseries juntos. Buena recompensa. Pero esta tarde no pasó eso. El curso de james tiene que hacer una investigación sobre los jabones para la feria científica, descubrir sus funciones, sus componentes y las nuevas tecnologías que han ido adquiriendo desde la revolución industrial. A James le tocó la parte más histórica de los jabones, averiguar cual es el más viejo y el más nuevo, así que se puso a recorrer su casa y recolectar jabones. Encontró tres: "Jabón especial para hacer burbujas ", "Jabón líquido glicerina humectante ph neutro" y "Jabón de tocador compuesto (jabón sólido)". "¿Cuál de estos tres será el más viejo?" pensó James. No le podía preguntar a su madre, que aún no volvía del trabajo y necesitaba saberlo pronto, porque después tiene que hacer el papelógrafo con cartulinas y lápices escripto. Entonces tenía que sacar conclusiones por si mismo: el "Jabón especial para hacer burbujas" era el más nuevo, porque lo compró su papá el fin de semana pasado cuando hicieron picnic en el parque. Entonces el líquido que hace burbujas está al final de la línea de tiempo. Creyendo que ya tenía gran parte de la tarea hecha, James se puso a ver los caballeros del zodíaco y se olvidó de todo. A las siete de la tarde su madre llega y le pregunta: "James, ¿Trajo tarea para hoy?" "Chuta", pensó James, se le había olvidado y todavía queda mucho por hacer. Rápidamente comparó el jabón que estaba en el lavamanos con el que estaba en la ducha: "Me acuerdo que en naturales dijieron que los principìos de la vida en la tierra partieron en el agua y que lo líquido era lo más esencial. Así que el jabón líquido debe ser primero. Pero las velas, por ejemplo, primero son sólidas y después de un rato prendidas se hacen líquido, se derriten". "Ah, no sé cual es más vieja" lamentó y se fue a encerrar a su pieza.
Antes de dormir, se despidió de beso de su padre y su madre. Su papá andaba sin polera -se estaba poniendo el pijama- a la hora de las buenas noches e inesperadamente hizo prender la ampolleta en la cabeza de James: Comparó el pecho de él con el de su padre y el pecho más viejo tenía pelos, el más joven no. Comparó los pechos de los jabones: el sólido tenía tres pelos en el pecho, el líquido no tenía ninguno. "Por fin me voy a sacar un siete en ciencias" se felicitó James.
sábado, 28 de marzo de 2009
Quería ser menor
Hola. Intentaré subir más de dos entradas por mes para que a fin de año llegue al promedio de 30 entradas por año. Está de más decirles que lean esto. Entonces no se los voy a decir: ...
Sin más explicaciones ni coincidencias, les dejo un cuento::::::::::::::::::::
-Súbase los pantalones, mijito.
-Usted no me manda.
-¡¿Cómo que no?!, soy su profesora y tiene que obedecer.
-No quiero.
-Valentín, no me obligue a llamar a la mamá.
-La obligo po (casi llorando, también se baja los calzoncillos).
-Uy, ahí si que estamos mal, vamos a llamar al tiro a la mamá (toma el teléfono y hace que marca algún número).
-¡No quiero, no quiero!
Corrió bien rápido, pero no pudo avanzar mucho, ya que se tropezó con sus propias ropas que le impedían hacer un buen movimiento de pies. Al caer, explotó en llanto.
-Ay Valentín, ya está llorando de nuevo. Yo le dije que era mala idea.
-Cállese.
-Ya, bueno, le voy a hacer caso. Usted se va a quedar ahí tirado y yo no voy a hacer nada.
Luego llegó la madre del niño, enojada con la situación, pero claramente no se le podía gritar más a Valentín, porque eso solo empeoraría la situación.
Una vez en la casa, la conversación era inevitable:
-Pucha Valentín, ¿Por qué te sacaste la ropa delante de la profesora? ya es tercera vez.
-Es que yo soy un niño.
-Sí se, pero los niños no andan desnudándose por ahí.
-Es que yo le estaba mostrando a la profesora que yo soy un niño.
-¿Y por qué? ¿Ella cree que tú no eres un niño?
-Yo creo que no, porque siempre me trata de usted. Yo trato así solo a los mayores.
Después comieron arroz con huevo y se fueron a dormir.
Sin más explicaciones ni coincidencias, les dejo un cuento::::::::::::::::::::
-Súbase los pantalones, mijito.
-Usted no me manda.
-¡¿Cómo que no?!, soy su profesora y tiene que obedecer.
-No quiero.
-Valentín, no me obligue a llamar a la mamá.
-La obligo po (casi llorando, también se baja los calzoncillos).
-Uy, ahí si que estamos mal, vamos a llamar al tiro a la mamá (toma el teléfono y hace que marca algún número).
-¡No quiero, no quiero!
Corrió bien rápido, pero no pudo avanzar mucho, ya que se tropezó con sus propias ropas que le impedían hacer un buen movimiento de pies. Al caer, explotó en llanto.
-Ay Valentín, ya está llorando de nuevo. Yo le dije que era mala idea.
-Cállese.
-Ya, bueno, le voy a hacer caso. Usted se va a quedar ahí tirado y yo no voy a hacer nada.
Luego llegó la madre del niño, enojada con la situación, pero claramente no se le podía gritar más a Valentín, porque eso solo empeoraría la situación.
Una vez en la casa, la conversación era inevitable:
-Pucha Valentín, ¿Por qué te sacaste la ropa delante de la profesora? ya es tercera vez.
-Es que yo soy un niño.
-Sí se, pero los niños no andan desnudándose por ahí.
-Es que yo le estaba mostrando a la profesora que yo soy un niño.
-¿Y por qué? ¿Ella cree que tú no eres un niño?
-Yo creo que no, porque siempre me trata de usted. Yo trato así solo a los mayores.
Después comieron arroz con huevo y se fueron a dormir.
miércoles, 5 de septiembre de 2007
No me provoquen
Antes de empezar con el cuento-drama, quisiera decirles que esta historia es un poco violenta, así que no la sulfuren. Eso::::::: ::
"Bueno, estamos terminando la clase y les pediría que mañana traigan unos recortes relacionados con lo que hemos visto. También traigan una hoja de block y pegamento, porque vamos a hacer un collage". Entre los estudiantes se levantó una mano y la profesora le dio la palabra: "¿Usted también hará uno? porque dijo que "vamos a hacer" un collage". La maestra se enojó y pensó que ese niño era un cabro de mierda. Pero para no perder la compostura dijo: "Si, yo también traeré recortes y trabajaré con ustedes. ¿Contento?". "Sí" respondió el niño. "Ya pueden irse, adios" se despidió la profesora.
Si uno va recorriendo los hogares de los estudiantes, se puede percatar que los niños hacian su tarea y buscaban recortes en sus revistas y periódicos. Todos los infantes cumplian a cavalidad la petición de la profesora, sin ninguna excepción. Ya era hora de la clase y los niños conversaban de la tarea y de los dibujos animados japoneses.
"Vamos a pegar las imágenes de forma creativa en la hoja de block y al final de las dos horas los revisaremos". En una perspectiva de la sala, se veían todos trabajando, papeles en el suelo y un murmullo permanente. Fueron así todos los minutos que duró el trabajo infantil.
Después de revisar todos los trabajos, la maestra se dio cuenta de que había un collage que era de árboles, siendo que los recortes deberían ser deobjetos religiosos.
Al final de la jornada escolar, la profesora se percató de que el niño que hizo mal el collage era el mismo cobro de mierda. Entonces le fue a preguntar por qué no hizo el trabajo como los demás niños y le respondió: "Es que usted dijo que trajeramos recortes de lo que habiamos visto en clases y yo estuve toda la hora viendo por la ventana los árboles de la calle".
Los funerales del niño serán a las tres de la tarde.
Atte departamento de básica.
"Bueno, estamos terminando la clase y les pediría que mañana traigan unos recortes relacionados con lo que hemos visto. También traigan una hoja de block y pegamento, porque vamos a hacer un collage". Entre los estudiantes se levantó una mano y la profesora le dio la palabra: "¿Usted también hará uno? porque dijo que "vamos a hacer" un collage". La maestra se enojó y pensó que ese niño era un cabro de mierda. Pero para no perder la compostura dijo: "Si, yo también traeré recortes y trabajaré con ustedes. ¿Contento?". "Sí" respondió el niño. "Ya pueden irse, adios" se despidió la profesora.
Si uno va recorriendo los hogares de los estudiantes, se puede percatar que los niños hacian su tarea y buscaban recortes en sus revistas y periódicos. Todos los infantes cumplian a cavalidad la petición de la profesora, sin ninguna excepción. Ya era hora de la clase y los niños conversaban de la tarea y de los dibujos animados japoneses.
"Vamos a pegar las imágenes de forma creativa en la hoja de block y al final de las dos horas los revisaremos". En una perspectiva de la sala, se veían todos trabajando, papeles en el suelo y un murmullo permanente. Fueron así todos los minutos que duró el trabajo infantil.
Después de revisar todos los trabajos, la maestra se dio cuenta de que había un collage que era de árboles, siendo que los recortes deberían ser deobjetos religiosos.
Al final de la jornada escolar, la profesora se percató de que el niño que hizo mal el collage era el mismo cobro de mierda. Entonces le fue a preguntar por qué no hizo el trabajo como los demás niños y le respondió: "Es que usted dijo que trajeramos recortes de lo que habiamos visto en clases y yo estuve toda la hora viendo por la ventana los árboles de la calle".
Los funerales del niño serán a las tres de la tarde.
Atte departamento de básica.
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