viernes, 29 de abril de 2011

domingo, 24 de abril de 2011

No tengo, no quiero disfraz


Escribiré una historia especial, porque me acomoda más este formato de entrada. Quizás es la influencia del video, o quizás es porque ya no leo cuentos:::::::::::::

Me levanté temprano en un día sábado con mucha emoción, porque voy a ir a la décima convención de comics nacional-internacional. Ahí está fito mangas y tanto tipo raro más que le gusta disfrazarse de algún personaje exótico de alguna película pop. Así, pasa un montón de veces que le digo en voz baja a un amigo mío: "cacha, ése está disfrazado del stan lee versión spider-man 2" o "oh, mira a missingNo".
Pareciera que todos los que estamos aquí nos gustaría que el mundo fuera como el video clip de A-ha, en donde no sólo estamos dentro de un cómic, sino que además nos quedamos con una chica linda ochentera.
Después de pensar en lo bacán que sería el mundo si estuviéramos adentro de un cómic, pensé que a los personajes de los comics les gustaría vivir en el mundo real. Que así, por ejemplo, no tendrían súper poderes y podrían ser personas normales que trabajan en una empresa no tan bacán para financiar las cosas que de verdad les gustan. O que, en el caso de los mangas japoneses, no pasan cosas tan sobrenaturales (sólo terremotos) y se puede vivir más o menos tranquilamente en cualquiera de las megápolis que ahí existen.
Pero sobretodo me cuesta imaginar un mundo en dónde sólo existen cuando un muchacho/muchacha no muy cool te quiere leer. Sólo te haces realidad cuando alguien abre el cómic y lo lee por más o menos 20 minutos y después lo cierra esperando una próxima parte. ¿Qué hacen los personajes el resto del tiempo? Están atrapados en una viñeta.
Yo estoy atrapado con otras cosas, pero siento que la viñeta limita mucho: El tío ben siempre le dice lo mismo a peter parker. Y si la frase hubiera estado en un contexto narrativo más pobre, nunca nadie hubiera atendido el llamado del tío ben, ya que nadie hubiera comprado el amazing spiderman.
De esta manera, los chiquillos de los cómics no están determinados sólo por un viñeta, sino también por un buen guionista. Igual que yo, parece.