jueves, 3 de enero de 2013

Cosas que alguien de mi edad le contaría a otra persona de su edad



Cacha que escribí un cuento de estos pa Santiago en cien palabras cachai y la hueá estaba terrible de buena, así como que era muy preciso porque tenía cien palabras, jajaj, y además como que no le faltaba nada, onda lo leíai y no sobraba nada, así perfect. Y ya po, estaba donde la Camila y estábamos viendo una película, más mala que la chucha la hueá. Era una de este loco de Austin Powers, ¿cómo se llama? Esa hueá, Mike Myers, que hace como de un indio de la India que es un consejero como de celebridades, una hueá rara y, puta, en la película culiá tiran puras tallas fomes. Sale también ésta loca, la Jessica Alba, que por más rica que sea, puta que actúa mal y el personaje además que le pusieron, no tenía por donde hacer una hueá decente. Ya, pico, la hueá es que estábamos con la Camila viendo esta mierda fome y la Camila me comenta que hoy día se acababa el plazo pa mandar los cuentos a la hueá de Santiago en cien palabras. Y yo así como, puta la hueá, onda, no voy a alcanzar a mandar la hueá. No lo tenía pasao a computador, porque lo escribí a mano; soy todo un poético escribiendo hueás a mano, jaja. Y tenía la hueá en mi casa, y yo estaba donde la Camila y en micro me demoro entre media hora y cuarenta minutos a mi casa, pero ya era tarde po. Eran como las once de la noche. Y el plazo era hasta ese día, hasta las 12 de la noche. Entonces no sabía qué hacer y la Camila me dijo, mauri, llama a tu casa y dile a tu hermano que lo mande. Y yo así, buena loca, bacán, le di un beso  y llamé a mi casa. Llamé y no contestaba nadie. Llamé de nuevo y nada. Y de ahí me acordé que era la fiesta de graduación de cuarto medio del cabro chico, entonces estaba él con mis dos papás en la hueá de fiesta y no había nadie en mi casa. Y, puta hueón yo estaba seguro que si mandaba el cuento iba a ganar. Entonces la piqué po, me fui corriendo pal paradero y la Camila me decía, pero mi amor, lo mandai pal otro año, y yo estaba como loco así, enajenado y le decía  no no, tengo que llegar, tengo que puro llegar, y la Camila, pero hueón, pico con la hueá de cuento, y yo iba saliendo de su casa y me frené y le dije, pero cómo que “hueá de cuento”, no sabí lo que me costó escribirlo y la hueá. Y puta, la Camila se enojó caleta, onda, es que hueón, no me pescai nunca, siempre andai preocupao de otras cosas, nunca te preocupai por mí, no me podí tener tan en segundo plano, esta hueá del Santiago en 100 Palabras, hueón, pa que menos importante pa vo la hueá y aún así salí arrancando de mi casa pa poder cumplir con la hueá. Yo no sabía que responderle, como pa no cagarla cachai, pero me fui en la que pensaba nomás po y le dije que, primero, no podía ser tan egoísta y pensar que yo tengo que estar con ella en todo momento y pensar todo el rato en que primero está ella. Yo le dije, Camila, en todo momento ando pensando en ti, de verdá te tengo terrible presente en todo lo que hago. En lo que hago y en lo que no hago. Y la Camila me iba a hablar de vuelta y me adelanté y le dije, y en segundo lugar, no podí enojarte por cualquier hueá; siento que de verdá puede salir algo bueno de ese cuento y no me lo echí a perder, porfa, no te enojí por esta hueá y no me frení tampoco. Y la Camila me dijo ya ándate nomás, de ahí hablamos. Y yo como, ya po, me voy. Que estí bien, le dije, así terrible de cortante, jaja, y me fui corriendo pal paradero, porque estaba justo con el tiempo po. Y hueón, iba llegando al paradero y pasa la 403 conchetumadre, y a esa hora igual se demoran en pasar y yo estaba justo con el tiempo y no sabía qué hacer. Y en la locura así, paré un taxi, que estaba viniendo justo detrás de la micro que acababa de pasar. Miré mi billetera y tenía luca hueón, ¡Luca! El hueón cagao, estaba en la miseria y le dije al taxista, le pago luca si me deja delante de esa micro en el paradero que viene. Y el taxista muy tranquilo me dijo ya, y me subí y el culiao la picó caleta, así pguuu y se tiró delante de la micro y la micro pegó una chantá maomeno y le pegó el terrible bocinazo y el taxista quedó adelante po. Cuando el micrero lo estaba tapando en bocinazos, el taxista se dio vuelta y me dijo son mil pesos. Jajaja taxista culiao, le pagué la hueá y hice parar la micro. Como ya estaba pará la weá sólo me abrió la puerta y me preguntó ¿qué onda ese compadre? Yo me hice el hueón y le dije no sé. Igual pagué el pasaje y todo. Me quedaba plata en el pase.
Miré la hora y eran las once y media y yo pensaba conchetumare, que la pique este hueón porque sino no llego ni cagando a mandar la hueá. La micro iba bajando por Irarrázabal y la hueá paraba en todos los semáforos conchetumare, y yo estaba así pal pico, vuelto loco con la hueá. Es que en verdá yo creía que iban a elegir mi cuento. Y ahí en Manuel Montt, donde está el teatro municipal, se sube la tami. Y yo así, puta la hueá, desde que terminamos que no hemos hablado nada. Y yo así, puta la hueá que ando con mala cuea y miraba pal techo, me hacía el hueón. Además se me había descargado el celular, entonces no andaba con nada pa escuchar música ni pa jugar, entonces como que no me podía hacer el hueón haciendo otras hueás. La miré de repente y me miró de vuelta y me dijo hola, se me acercó y nos saludamos. Y puta, la situación más incómoda que la chucha cachai, como que atiné a preguntarle qué hacía por Irarrázabal, porque la mina vive en Maipú. Y me dijo, no es que había una tocata de Denver, una hueá así media maraca y que se estaba yendo pa su casa. Y yo como, ah buena. Jajaja, no sabía qué chucha hablarle hueón, como que la relación nunca fue buena y además cómo terminamos. Le pregunté dónde se bajaba, jaja, pa saber más o menos cuanto rato de incomodidad me quedaba. Y se bajó ahí en Vicuña, así que en verdá fue muy piola, no hablamos ni una hueá, onda cómo me estaba yendo en la u y esas mierdas típicas de cuando la gente se encuentra y no sabe qué chucha hablar. Ya, la tami se bajó en Vicuña y ya eran 20 pa las 12 y yo, conchetumareee, no voy a alcanzar a llegar a mi casa y hueá. Me bajé en la alameda, tomé al toque la 401 y la hueá se fue hecha un pico pa bajo, onda paraba en las estaciones de metro nomá, y si es que. La zorra la hueá po. Yo estaba en éxtasis, no sé por qué tan así, si es un cuento nomás, pero yo estaba sintiendo el viaje así terrible de adrenalínico, estaba en una volá muy cuática. La hueá se demoró como 10 minutos a república, la hueá hecha un pico así, y llegué  a mi casa y la conchatumadre no tenía las llaves, puta madre. Fui donde el José, porque hay una forma de pasarse de su casa a la mía. Era tarde, me importó un pico, le toqué el timbre de la casa nomá, porque no me quedaba batería pa llamarlo. Salió su vieja así reclamando caleta, quién toca el timbre a esta hora y la hueá. Yo como, hola tía, necesito urgente al José, que necesito entrar a mi casa y se me quedaron las llaves y no hay nadie porque es la graduación del Jorge. Y la tía como, ya y la hueá. Apareció el José así, con cara de que se estaba pajiando y le dije, hueón necesito entrar a mi casa y métete a la página de Santiago en cien palabras, porque tengo que mandar un cuento. Y me empezó a putiar el culiao, onda no podí ser tan mamón pa mandar hueás a esa mierda, la hueá trolla, y yo, cállate hueón, y métete a la página, que me quedan como 2 minutos pa mandar la hueá. Ya, el culiao se conectó y yo me pasé a mi casa, encontré al toque el cuento, porque lo tenía como enmarcao en el escritorio de mi pieza jaja. Escribí la hueá en la página y le puse enviar. Y la hueá se quedó pagada en enviando. Y yo así, ¡nooo!, y el José estaba así, no te preocupí hueón, si la hueá se queda pegada de repente, pero funciona. La hueá es que su computador se quedó pegado pa siempre, onda pasaron como dos horas ahí con el José y la hueá no pasaba na. El José me decía, hueón reiniciémoslo, y yo hací, no hueón, se va a perder la hueá y hueá po. Y el culiao me decía, no seai hueón, la hueá ya era, necesito rescatar mi notebook, yo ocupo la hueá po. Y yo así, ya haz la hueá que querai. Y me fui pa mi casa. Desde mi computador me metí a Santiago en cien palabras y empecé a cachar si es que había alguna forma de saber si se había mandado el cuento, algún tipo de historial de la hueá, no sé po. Y la hueá nada po. Y puta, no sé si se mandó el cuento o no po. Y una mierda, porque no sé si mandarlo de nuevo, porque si lo mando pal otro año y los locos que lo revisan cachan que se mandó de nuevo un cuento, los locos no van a pescar mi cuento y me van a huebiar de que estoy mandando hueás que ya leyeron y hueá.

lunes, 23 de enero de 2012

interprétame el corazón


Una historia especial, a lo bibley::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Nos paseamos por ahí y recolectamos opiniones sobre la reacción pasada que tuvieron las personas cuando se enteraron que el corazón realmente no es una figura rosada con lados curvos que emergen de un punto central ulterior y que termina sin más en un punto más o menos estratégio donde propone dos lados simétricos, sino que es un órgano del aparato circulatorio, que tiene varias partes necesarias para la traslación de la sangre y sus nutrientes hacia el resto del cuerpo. De una manera descrita, el corazón tiene varios tubitos que van de aquí por allá, con ventrículos que almacenan y depósitan los glóbulos rojos y blancos y forman de por si varias clases de ciencias biológicas y carreras universitarias.
Dando por supuesto que la gente conoció primero el corazón rosado típico de San Valentín y de dibujos animados propagados por televisión y que luego gracias a la escuela o gracias a otros programas de televisión más cientificistas, se enteraron de la real existencia del corazón cardíaco, le preguntamos a personas elegidas aleatoriamente, qué les sucedió emocional-anímicamente cuando se les cambió la imagen del corazón.

1.- Mm, no es por dármela de sabiondo, pero me tincaba que algo estaba mal en la imagen infantil -por decirlo de alguna manera- que existía en mi del corazón. Nunca me la creí mucho, siempre fue algo más bien relacionado, no sé, a los yogures estos "chiquitín", o a un simbolismo también asociado a la solidaridad. Siempre me gustó la ciencia entonces obvio que tenía que investigar un poco sobre eso raro, sobre la problemática del corazón. Hasta que al final supe la realidad y bacán cachai, o sea no me dejó ningún trauma ni nada porque ya tenía una idea más o menos de que el corazón en verdad no era así. Igual yo era chico cuando me enteré, no sé po, estaba como en primero básico o en el jardín infantil, no me acuerdo bien, y como pa hacerme el inteligente, el que sabe más que los demás, me puse a contarles a mis compañeros de lo que sabía. Sobre todo se lo conté a las niñas de mi curso, así como pa mostrarme como alguien que sabe de la vida, y una niña se puso a llorar cuático, me trató de mentiroso, de que cómo podía ser, que los cariñositos, me acusó con la profesora y la profe no le puso mucha atención, así que fuimos a la enfermería, jaja, para que la enfermera nos diga la verdad. Y la señora de la enfermería nos dijo: "sí niños, el corazón en verdad no es rosado" y nos hizo un dibujito de cómo era y la cuestión. Al otro día llegué al colegio o al jardín, no me acuerdo, y tenía la mesa llena de corazones rosados, de stickers con distintos monos que tenían corazones rosados y me tenía escrito "te odio". De ahí conversé con la niña, que no era mi intención hacerla sufrir tanto y no sé qué. Lo chistoso de todo esto es que ahora estoy casado con la niña po. Las vueltas de la vida, ¿ah?

2.- Igual fue impactante pa mi. Porque cacha que en mi familia son como fanáticos de los órganos humanos, en el living de la casa tenemos un páncreas y un cerebro disecados, siempre nos gustó la tonterita esta del cuerpo humano. Pero más que nada el páncreas, tenemos un cuadro de Ghrifnagor que se llama Páncreas, que tiene como ese burdeo típico del pancreas y como hartas manchas de rojos distintos. También a mi abuelo le dio pancreatitis, o sea hay como harta historia familiar con respecto al páncreas. Entonces como que en general no tuve muchos acercamientos al corazón, aunque sabía que era un órgano importante, pero la imagen rosada de este no me extrañaba tanto, teniendo la idea de páncreas como órgano, no eran tan distintos y me hacía algo de sentido.
El único problema de saber la verdad del corazón, fue que me enteré un poquito vieja y eso me trajo problemas en algunas evaluaciones en el colegio. Cuando en biología preguntaban sobre las partes del corazón, yo pensaba "Chuta, yo siempre lo vi una sola cosa", no me imaginaba que pudiera tener partes, o sea lo pensaba más como el hígado o el mismo páncreas, ¿cachai? como una sola cosa, sin partes. Y el profe de biología me explicó delante de todos cómo era relmente el corazón, y pucha fue humillante igual y me dio harta pena, mis compañeros se burlaron de mi. Pero ya estoy bien, ya sé la verdad, incluso ahora tenemos un corazón ahí al lado de la tele en el living, todos los días puedo ver su realidad, y estoy feliz de que sea así y de que permita que los humanos y los demás animales podamos vivir.

3.- No me acuerdo cómo fue y no me importa mucho (el encuestador le hace referencia a un cadenita que el muchacho tiene colgada del cuello, la mitad de un corazón) Ah, eso es de mi polola, que me obligó a ocuparlo. Simboliza que cada uno de nosotros tenemos una parte de un corazón y cuando estamos juntos ese corazón es uno. (el encuestador hace referencia ahora a que el encuestado ocupa la imagen simbólica, la imagen no-científica del corazón) Ah, sipo, es que igual es como más fácil. Porque igual el corazón simboliza como el amor y las emociones cachai, porque cuando estai así con emociones cuáticas, como que te late más el corazón. Yo supongo que será por eso que se representa el amor con el corazón. Pero no vai a dibujar un corazón como son en verdad pa representar lo que sentís, dibujai la otra que es más fácil, más simple. Yo igual terminé con mi polola como hace dos años, pero siento que hay algunas cosas que son pa siempre, y siento que sería como falta da respeto sacarme esta cadena, siendo que la otra parte de la cadena la tiene ella y representa algo que fue importante pa los dos.

martes, 17 de enero de 2012

Hollywood no es tan rosado

George el perro rosado se toma el verano::::::::::::::::::::::::::::::::

A George le pidieron protagonizar una película bonita, donde la vida se muestra un poco más vestida y combinada que la realidad real. Se le prometió que se le trataría bien, que le darían comida de calidad, que lo peinarían y le cortarían la uña que se encarna.
Lo primero es lo primero, la vida perruna de George sería el inicio, pero después se le atravesaría una niña bien propia de la niñez, que tiene un vestidito rosado con rosas más rosadas que el rosado del vestidito. Con un cintillo de lunares, con los dientes un poco desordenados y los zapatos sucios, independiente que su mamá se esfuerce por limpiarlos todas las mañanas. El padre de la familia está metido en varios problemas por culpa de las ganas de pagar cosas con dinero que no le da la empresa-industria donde trabaja como empleado regular-ordinario-de-planta. Después de no poder pagar préstamos con créditos imposibles, además de tener que pagar el tratamiento de drogas de su hermana, el padre, que es todo un buen tipo sin tiempo para afeitarse, se mete en la mafia que gobierna la ciudad para hacerse unos pesos, o por último para que ellos muevan sus movimientos y lo liberen de las deudas que lo persiguen. ¿Pero no será contradictorio que un tipo se meta en la mafia para pagar un tratamiento de rehabilitación a su hermana, que no pudo controlar la adicción a las drogas, un mercado que seguramente controla la misma mafia? "No Antonio, te aseguramos que nosotros no estamos en ese negocio". Un diálogo que seguro aparecerá en el tráiler de la película. Y en medio de discusiones matrimoniales, pobreza y balazos de mafia, se encuentra la niña que intenta vivir su infancia llena de imaginación y colores. Ahí aparece George, con todo su rosado para alegrarle la existencia a la niña y a todos los espectadores de esta lacrimógena película, que termina con la muerte del padre, la rehabilitación de la hermana, que cuidará de la niña huérfana y del perro simpaticón, ya que la madre de la niña sufre una crisis en el embarazo de la segunda hija y muere también. Todo termina en el matrimonio de la ex drogadicta, que se enamora perdidamente del profesor de la escuela de la niña, que también es un ángel venido de la mejor cosecha de personas bondadosas que ayuda a la niña a pasar mejor la corta vida que lleva. Y un último plano con las miradas entre George y el nuevo marido de la señora, así como cómplices de haberle arreglado la vida a esa niña y así por último postular a los oscars como mejor guión original, le pone fin a este drama hollywoodense.
George pensaba: "Si pudiera hablar los mandaría a la mierda. Por ahora sólo me queda gruñirles hasta que se vayan" "¿Quién es el dueño de este perro?" preguntó el productor desesperado. George seguía pensando "No tengo ni mánager y voy a tener dueño".

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Lo cotidiano

"Ya, mira, se te puede caer un vaso de vidrio y se quiebra. Ya, eso le puede pasar a cualquiera. Incluso se te puede caer un plato, de estos que no son de plástico, que son de un material sensible, como cerámica. Ya, ése también se quiebra, y pucha que lata, pero bueno, eso le puede pasar a cualquiera también. Y ya, la típica del curao, que se la cae la botella de vidrio de cerveza, con cerveza adentro, y se quiebra y además se le desparrama la cerveza por todo el piso y queda todo hediondo y es bien catastrófico. Ya, si estai curao eso también te puede pasar. Es chistoso y todo, pero es probable que te pase. Pero lo que no te puede pasar es que se te caiga el refri, eso sería ya demasiado chistoso, único. Sólo a alguien muy torpe, demasiado torpe se le cae el refri. Yo en verdad me reiría todo el día del pobre cabro, es que imagínalo. Onda tendría que ser alguien no muy alto, más bien bajo de porte. Y con fuerza igual. Chico, pero con músculos y torpe. Tendría que sacar algo que dejaron arriba del refri, o algo que esté en el freezer. ¿Hai cachao que los freezers están arriba del refri? Ya po, tendría que sacar algo de allá arriba y como el tipo es chico, tendría que encaramarse arriba del refrigerador, pa sacar la cuestión del freezer. Y al ser fuerte el tipo, se encarama, sostiene bien el refri y se va con refri y too pa abajo y queda la pura cagá, jajaja, sería muy chistoso, yo creo que no me pararía de reir jamás. Y el estruendo, los yogures, la lechuga, el tipico platito con la mantequilla se haría mierda en el suelo y la mantequilla toda esparcía por el suelo. Sería brillante, digno de estas comedias, a lo Tres Chiflados."
"Sería divertido. Sí, lo sería, pero yo busco algo más. O sea, el mismo tipo medio bajo que decíai tú, también se puede encaramar de una estantería de supermercado porque no llega al producto que está más arriba y se la cae toda la estantería con los productos y puede quedar la cagá también. O sea, si nos ponemos a pensar en cosas en que el tipo bajo se pueda encaramar, podemos estar todo el día tirando ideas sobre caidas. Yo necesito un diálogo más chispiante, más innovador. Cosas que sean comunes, que se den en un contexto cotidiano, pero que sea raro que te pase. ¿Me entendí?"
"Ah, como el otro día que entré sin querer al estudio donde estaban filmando el reality y las minas métele tirarse el pelo. Y yo me quedé mirando porque es entretenido cuando las minas se tiran el pelo. Y yo miraba así bacán y se me ocurrió sacarles una foto. Pero no tenía cámara, entonces busqué a alguien que tuviera pa que me prestara. Y después me acordé que era un reality, entonces graban todo lo que pasa y siempre hay registro de lo que pasa, así que supuse que habría registro de eso y llegué a mi casa con la idea de ver el reality y ver a las minas tirándose el pelo. Y llego a mi casa y están mis dos hijas tirándose el pelo porque una le corchetió los pantalones a otra y la otra no se podía mover y se tiraban el pelo sin parar. Les quería sacar una foto pero no encontraba mi cámara por ninguna parte y cuando la pillé estaba sin batería, porque el día anterior había trabajado en la productora que produce estas películas porno y se me acabó la batería sacando fotos mientras tiraban los actores. Porque el Migue siempre me pide que saque fotos a esas weás y de ahí se las mando por mail. Pero también le tiro un copia a la señora del Migue, pa que se peleen. Es que es muy chistoso cuando pelean esos dos giles, se putean así a garabatos cuáticos hasta que el cabro chico que tienen interfiere. Una vez le tiró un skate al migue pa que dejaran de putiarse. Ah, ya po, se me acabó la batería, no sabía cómo grabar a estas niñas locas y me acordé que el ascensor del edificio tiene una cámara, de esas de vigilancia que graba en blanco y negro. Entonces le apreté el botón al ascensor y se abrió, eché a las chiquillas adentro y ¡pum!, todo grabado. El problema es que el ascensor estaba más o menos nomás, entonces se quedó pegado en el segundo piso y tuvimos que llamar a los bomberos para que abrieran la porquería de ascensor. Pero las niñas están bien"

martes, 15 de noviembre de 2011

Catalina, la jirafa economista

"La economista ve números, números infamiliares, que no se reconocen a primera vista y que no te miran, no te dicen hola y no se hacen caca."

Ser economista significa saber pensar. Entonces nos encontramos con el caso de que hay una jirafa que sabe pensar, que sabe ser economista y entonces se da las potestades al respecto, las que cualquier cultura le da al economista del pueblo. El problema de Catalina es que no es la médico del pueblo, no es la abogada del pueblo ni es la almacenera del pueblo, sino que es la economista y se siente con un bajo perfil dentro de su pueblo, siente que no la valoran tanto como deberían, como lo hacen al médico o a la profesora.
¿En serio Catalina crees que te valoran menos que a una profesora?
"Por supuesto que me valoran menos. Las mamás llevan a sus crías a la escuela y métanle hablando con la profe, con la tía o con "la miss", vamos escribiendo comunicaciones y teniendo entrevistas personalizadas. Hay una relación de mucha afinidad, que nunca se da en las economistas como yo. En mi labor como economista no sólo mido el dinero, también las cosas no tangibles, como el cariño de una jirafa a otra. Eso sí te lo da ser pedagoga, hay mucho cariño familiar, que es muy importante. La economista ve números, números infamiliares, que no se reconocen a primera vista y que no te miran, no te dicen hola y no se hacen caca."
¿Usted se considera de las grandes pensadoras de su comunidad?
"Yo no te diría de las grandes, pero sí de las distintas. Las jirafas son como te las muestran en el animal planet, muy de estar ahí, comerse las ramas más altas y hacer cariño con el cuello. Yo no critico eso, para nada. Hacer cariño con el cuello es de los placeres más grandes, o sea de mucho amor. El amor es lo más grande. Y es inmedible. El problema que las jirafas no miden las cosas, y yo me dediqué a medirlas, no sólo con números, también con palabras. Les cambié el paradigma, antes hacían las cosas porque sí, o creían que las hacían porque sí. Yo les dije "no, ustedes hacen esto para lograr esto otro. Comámonos las ramas de arriba pa que los críos se coman las de abajo y así puedan sobrevivir". Ahí se dieron cuenta que por qué hacían lo que hacían. Ahora le dan una vuelta mas a cualquier acción, por eso no andamos a tontas y a locas."
¿En algún momento andaban a tontas y a locas? siempre vi a las jirafas muy pacíficas
"Es que lo mío a sido una revolución. Pero no lo partí yo, ojo. Vino de Inglaterra, pontenciado por Estados Unidos y simplificado por China. Me lo inculcó mi madre, que siempre fue muy inteligente para hacerme ver las cosas y su tiendita de repollos pasaba llena. ¿Cómo una tiendita de repollos acá en la comunidad de jirafas va a pasar llena? ¿Hay visto a las jirafas comer repollos? ¡Los compraban pero no para comerlos! los chuteban, se los ponían en la cabeza, se hacían trajes de repollo. Fue como el maní en Estados Unidos. O sea, de la nada nada, sacar algo y hacerlo ¡Bum!, pucha que es lindo"
Y volviendo a la valoración, ¿Sientes que no valoran a tu madre, por el hecho de vender repollos? o sea, ¿Cuál es la valoración que le dieron a tu madre por vender repollos, de innovar en algo que nunca se había hecho?
"Pucha la verdad es que la valoración fue súper baja. O sea, ya, están estupendos los repollos, lo pasamos chancho -imgínate, una jirafa pasándolo chancho- pero la jirafa común le queda en la cabeza las amigas, la costurera que le hizo el vestido de repollo, el juego dominical con la hija. No le importa de donde vino el repollo, le importa lo que hizo con él. Y la compra, el buenos días con mi mamá, no era parte de lo que la jirafa hizo con él, ¿Te das cuenta?"
Pero me dijiste que cambiaste el paradigma
"Sí, y a mucha honra. Partió con las señoras que se quedaban conversando con mi mamá, siguió conmigo conversando con las hijas de las señoras. Siguió con los libros que publiqué, siguió con el día a día, con la conversa al lado de los guarda parques. Les expliqué lo de costos y beneficios, lo de maximizar. Antes era todo un derroche, y les abrí la cabeza. Es un proceso largo, pero siento que las jirafas están dispuestas a cambiar.