lunes, 7 de septiembre de 2009

"Los lápiz bic se usan para escribir, no para rebobinar"

¿Qué es una personificación? Es un relato de algo que no es un ser humano, pero se hace pasar por uno de nosotros y nos cuenta sucesos de su vida. Si a ustedes les gustan las personas reales y cosas que pasan en la "vida real", pongan algún canal de la tele abierta a las 22:00. Si no les gusta tampoco, quedense con lo menos malo.
Un casete de los Beatles nos cuenta su experiencia:::::::::::::::::::::::::::

"¿Qué te apuesto que los lolos no saben para qué sirvo? Si ahora la llevan los emepetrés, los ipods -en los que cabe toda la discografía de los beatles, y eso que es harta- y en menor medida los CDs. Es por esto que estoy en retirada del mercado, me venden encima de un paño en el espacio público y cuesto menos de la mitad que antes. Pero eso no me preocupa. El problema aquí es que no tengo como ser escuchado: ya no se venden personal stereos, los equipos de música no vienen con la opción TAPE y los lápiz bic se usan para escribir, no para rebobinar... (con lágrimas en los ojos) ¡John Lennon!, no puedo creer lo popular que fui, lo agradable que fue mi existencia en tantas familias, donde mi perfección musical alegraba, en contraste con lo duro que puede llegar a ser la vida. Llegaban casetes de David Bowie, Michael Jackson, Metallica y Soda Stereo, se escuchaban un tiempo y luego yo volvía al reproductor. No tenía competencia, aunque a finales de los 80`s y principios de los 90´s salieron bandas competitivas que podían amargar mi inalterable reproducción. Luego de varios años rodando cintas y cambiando de lado -debería haber tenido un lado C, seguro que Paul inventaba más canciones para sacarme un tercer lado- el sonido no era el mismo. Por los parlantes se mostraban los años que llevaba en la actividad -más de diez- representado por un sonido rasposo que se escuchaba en el fondo, desde Come Together hasta The end. Pero aun así mi popularidad era inalcanzable: R.E.M., Luis Miguel y Paralamas do Sucesso no alcanzaron a ser lo suficientemente populares para olvidarme. Pareciera que no importaba cuantos casetes se compraran o cuantos músicos aparecieran, alguien llevaba mi humanidad a una radio y apretaba play.
Eso no era para siempre: Llegó el CD. Pero eso no significó nada, seguían escuchándome, sólo que ahora Luismi venía en calidad mejorada. Hasta que un 25 de diciembre, el regalo maldito: el CD de Abbey Road.
Me fui directo a la caja, directo al empolvado."

1 comentario:

rosario dijo...

como el nefasto día en que facebook remplazó a tantas páginas antes conocidas como "populares" (léase fotolog y blog)

claro que siempre están los nostálgicos que cada cierto tiempo ejercitan los dedos y escriben algo novedoso, y los que compran cassettes a $500 en providencia y el bío-bío