miércoles, 25 de febrero de 2009

Culer culer


Se cree que aparece una vez al año. Ojalá que no, porque hay gente que lo seduce a diario. Ahora va a hacer su aparición en esta temporada y seguramente va a dejar a más de uno con las ganas de conocerlo personalmente (culer5; culer6; culer7)::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Culer 5:
Podría ser obvio y natural que culer vaya al baño, pero lamentablemente para él, esto se transforma en una situación lamentable. Problemas gastro-intestinales más la mezcla de condimentos que habita en su caja toráxica, hace dificultosa la expropiación de la caca.
Entonces si la prensa se entera de esto, podrían poner de titular: "Culer tiene problemas con el baño."
En cambio, él mismo llamó a un periódico y le explicó las diferencias que él tuvo con un inodoro de la capital. El matutino publicó así: "El baño tiene problemas con Culer" "El W.C. increpó: 'Tiene miedo de acercarse a mi.' En tanto el héroe respondió: 'Ya no sale de su pìeza, está todo cagado' "

Culer 6:
Culer antes de dormirse ese día martes, pensó en lo cotidiana que estaba siendo su vida: Se subió y se bajó de la micro, saludó a la secretaria, miró al jefe, escribio papeles, mandó mails, almorzó ensaladas con pollo, tomó café, evitó un lanzazo, levantó a una señora que se desmayó y salvó a un perro de que lo atropellaran.
"¿Qué le está faltando a mi vida?" Se levantó de la cama y se preparó un sándwich con mostaza. Se lo comió. Júbilo en su sonrisa.

Culer 7:
Culer fue invitado a un programa del canal evangélico. El entrevistador, que parece que era un pastor, le preguntó como le explicaría la vida a los niños. Culer respondió: "La vida es como el Street Fighter II: Lo que necesitas es aprender a hacer el "hadouken". Al principio sale casi de suerte, pero con práctica lo tiras cuando quieres y pronto te darás vuelta el juego."

miércoles, 18 de febrero de 2009

Señora Rosa

El 2009 empezó bien para mi. Pero parece que mi amigo Bibley no puede decir lo mismo. Algo cansado y sin ideas nuevas se a pasado todo enero durmiendo sin ser presionado por la gente, sin ser despertado. Ahora lo levanto por un tema de vigencia, de no morirse. No creo que la Bibley muera en algun momento, pero hay que ir renovandola de vez en cuendo. Ahora viene un cuento, sólo porque son los más bien estructurados y no necesitan mayor supervisión.:::::::::::::::::

La Rosa era mas bien de corte liberal. No le importaba que sus brotes no salieran bien, o que con el tiempo se transformaban en algo que no debían ser. Y a la florería eso le molestaba. Necesitaban que la rosa fuera casi perfecta, que entregara lo mejor que tenía. Pero ella no lo sabía. Sentía que quizás era bueno que todas sus flores fueran más o menos iguales, buscando el color rojizo fulminante. Pero un mal recuerdo le venía a la cabeza: Una primavera, con harto polen y polvos en el aire, ella se dicidió a sacar lo mejor de si. Seis o siete brotes le aparecian recién a fines de septiembre y sus dueños parecían contentos. Solo dos de las siete flores finales que aparecieron vienieron con algún problema, pero las otras cinco estaban listas para ser vendidas. Una señora robusta, con un delantal florido se le acerco. Le dijo que le había sorprendido lo bien que había estado esta primavera y que la esperaba igual para la próxima. Sino, tendrían que inyectarle químicos para embellecer. Luego de eso, sacó una tijera, mucho más filuda y tenebrosa que cualquiera escolar y la cortó. La cortó una y otra vez, hasta obtener las cinco bien vestidas rosas, y ponerlas a la venta.
Todo ese verano fue horrible. Ella se sentía fea fisicamente, pero lo peor es q se sintió usada. Casi estafada, por una gente que le ordenaba y miraba feo. Así que nunca más salió bonita. Por una cosa de no sentirse pasada a llevar.
Ahora reproduce rosas desteñidas, con hojas caídas o podridas. Y no se deprime. Supo como controlar los químicos y como querer un poco más a sus crías que salían de si.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Presionada monotonía

Nada tiene que ver un cumpleaños con el futuro y con este blog. Son cosas totalmente independientes y que nunca se entrecruzarán. Ahora si les salta alguna duda, pregúntenla porque se las voy a responder. Ya bueno, haré el intento. Un cuento:::::::::::::::::::::::::::::

Algo que no le gustaba al Tony era limpiar la vereda correspondiente a su casa. Siempre estaba llena de hojas, polvos, papeles plásticos y algunas cacas. Abría la reja de su hogar, sacaba una pala y una escoba y comenzaba la aburrida mañana llena de calor desagradable. A Tony no le gusta el calor, entonces se tiene que desabrigar para sentir las pocas brisas que corren a estas alturas del año.
Después de estar un rato barriendo y regañando, Tony creía que estaba detenido en el tiempo y espacio: barría, barría y/o limpiaba y la suciedad mugrosa no se acababa. Habría trabajado más de una hora y la calle seguía igual.
Tony tenía que obedecerle a su padre y a pesar del calor y de las ganas de ver tele con hielo, él continuó aburriéndose en su vereda.
Ahora se veía un avance, se despejaba el asfalto. Pasaban unos perros que no ladraban, unos autos buscando calles y también pasó una señora que venía de comprar algo en el almacén. Tony continuó trabajando y el polvo lo volvió a molestar, cubriendo más metros de asfalto. Ya no quería más. Y volvió a pasar la señora, con el producto que compro en el almacén y con un perro mirando y no ladrando. El niño pensó que ya había visto a esa señora. Tenía razón, naturalmente.
Ya eran las doce del día y el sol estaba estratégicamente encima de la cabeza de Tony, provocando malestar en el niño. Mareos sobre todo, impidiendo un buen trabajo. La señora volvió a pasar, llamando al polvo y cubriéndolo todo de suciedad y más hojas que antes. "Ya no da más", pensó. Se fue o más bien se quería ir, pero vio que la calle estaba sucia, otra y otra vez. El sol parecía no moverse y la escoba casi que le hacía el quite a las manos de Tony, porque ya no quería trabajar más. La señora volvió a pasar y el niño quedó paralizado y dijo: ¡¿Qué pasa con este mundo?!
Lo siento Tony, Dios se quedó dormido encima del control remoto.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Entre bambalinas


Las fusiones no siempre son buenas. No siempre son aceptadas por la sociedad y no siempre surgen de una baile que termina juntando dedos índices. Aquí va una mezcla de historia especial y recordatorio mental. No lo critiquen, que recién se entrecruza con los otros estilos:::::::::::::::::::::::::::::

-"Un montón de flores rojas en el jardín de la guardería. Sí, eso es lo más bonito de este establecimiento. Y es por eso que hablaremos solamente de flores"- Dijo un caballero.
Lamentablemente para él, eran puras flores iguales y era imposible entretener por mas de veinte minutos a unos niños hablando sólo de eso. Así que fue al grano: "Las guarderías no son buenas."

jueves, 27 de noviembre de 2008

Muera de sapo

Un cuento. Ahora viene un cuento y les digo a todos los que no me quisieron escribir la continuación pasada todavía pueden hacerlo. Esa instancia estará abierta para siempre. Ahora a lo mío:::::::::::::

Les voy a contar un cuento de un sapo que se creía humano. A penas había llegado a este mundo, el sapo se dió cuenta de que los humanos mandaban en él. El planeta era de ellos: Lo contaminaban o descontaminaban a gusto, se amaban o mataban proporcionalmente a su crudeza y por sobre todo permitían la vida de otras especies. Si alguna se portaba mal de acuerdo con los cánones de convivencia de los hombres, posiblemente aquella especie podía irse a la extinción.
Entonces, ya sabido todo esto, el sapo concluyó que si se portaba al igual que los hombres, cuidando la naturaleza y aprovechando al máximo su potencial cerebral, podría integrarse a esta sociedad. EL sapito, ya hjabiendo conocido y estudiado a la raza humana en su totalidad, quizo comenzar su metamorfosis al igual como se inicio el humano: Dominando el fuego.
El cuento parte con el sapo ya sabiendo hacer fogatas, cazando animales, aprendiendo a leer y comunicarse en tres lenguas (español, inglés y latín) e intentando sumar y restar.
Nuestro amigo ocupó mucho tiempo en mal formar su cerebro y conseguir dominar las opñeraciones básicas. Ahora sólo es cosa de tener un poco de dinero y lograr el gran salto a la civilización animal.
Pero antes un grupo de sapitos se le cruzan y lo invitan a participar de su tribu ("¿Güerep, güerep?).
Riendose de su poca capacidad intelectual, el sapo dice que no ("Güerep"). Los otros le responden que se deje de tontear y que se vaya con ellos, porque si no su desarrollo se iba a producir en un mal momento y perderá la oportunidad de tener hojos ("Güerep, ¡Güerep!, güerep").
La juventud del sapo desvolucionó su superdotado cerebro y se fue de parranda con sus nuevos amigos. Yo no lo calificaría de nerd, pero su relación con la sociedad era bastante precaria y ahí comenzó su deterioridad.
"No se atreve a comer moscas, no chapotea en el estanque y lo que es mucho peor, las chiquillas lo miran como si el fuera una rana".
El sapito quería oír algún consejo: "El sapo ante todo es un bicho feo, pegajoso y con ojos saltones que no sabe más que eruptar y poner huevos. Muchos humanos quisieran tener una vida tan placentera como la nuestra, en la que aunque seamos asquerosos igual sobrevivimos."
Pensó, pensó, el sapo pensó, yo pensé, el sapo también, pensó y pensó.
Luego se dijo a si mismo: "Ocupa tus conocimientos en latín para cuativar a las sapitas."