Me equivoqué de blog:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Google (/gugul/) es una página web que sirve para buscar páginas web relacionadas con algún contenido específico que tú decides.
La pantalla es blanca completa y aparecen las letras de google (la g -de color azul púrpura-, las dos o -una roja y otra amarilla-, otra g -del mismo color que la primera g-, una l -de color verde césped- y una e -de color rojo-)en el centro hacia arriba y abajo aparece un espacio en donde uno puede escribir el contenido que uno desee. Al terminar de escribir lo que uno desea buscar, se apreta enter en el teclado y google busca por el ciberespacio todas las páginas que estén relacionadas con el contenido digitado.
La página Google también tiene otras funciones. A la derecha de la barra buscadora, se podrá encontrar unos links que te permiten desembarcar en un traductor. Este traductor tiene decenas de idiomas e incluso en los casos de los idiomas más populares, una vocecita electrónica te lee lo que se tradujo. También está la opción "búsqueda avanzada" que sólo es una complicación innecesaria a tu existencia en la web. Si lo que buscaste google no lo encontró, es porque simplemente no existe o lo buscaste mal, pero no poruqe la primera búsqueda falló por si misma.
Google también te ofrece imágenes y videos del contenido que buscaste. Por otra parte, google te ofrece una plataforma de correos electrónicos llamada gmail, que funciona como un correo, pero en el computador. Se accede a ella apretando la palabra "gmail" que aparece arriba a la izquierda de el logo de google anteriormente descrito. En gmail, tú podrás mandar correos escritos, archivos de cualquier tipo (hasta un cierto tamaño), imágenes y hasta videos que están en la web. También puedes mandar un mismo correo a cientos de personas.
Para ingresar a gmail, sólo tienes que registrarte. Te recomiendo entrar directamente a www.gmail.com y seguir los pasos que te indican. Es más fácil de lo que parece.
Por último, google muy a menudo cambia por un día su logo, con diferentes temáticas, haciendo referencia a un hecho histórico ocurrido ése día, pero en un año pasado, así que no te asustes si de repente aparece la palabra "google" escrito con plantas o extraterrestres; esta genial página web seguirá funcionando con normalidad.
lunes, 20 de junio de 2011
lunes, 23 de mayo de 2011
La verdad de la milanesa
Un cuento de esos que no dicen nada nuevo. De eso que muestran lo que se ve::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Como cualquier adolescente, hay un Joven que quiere tener dinero para poder hacer sus cosas tranquilo. Sus cosas, que son bien juveniles, se remiten a 76 objetos: alcohol, cigarros, marihuana, audífonos, minutos para el celular, tickets para conciertos-recvitales, ropa accesoril y comida callejera (alias chatarra). Lamentablemente sus padres no pueden asesorar todos estos gastos, ya que la vida, aunque no lo quiera el Joven, se gasta y consume en circunstancias un poco más trascendentales, que superan en importancia a los objetos codiciados por el Joven. Por lo menos así lo estimaron sus Padres. Algunas de estas cosas son: tener un hogar, tener artículos electrónicos que ayuden a mantener el hogar y otros que funcionen bien para poder hacer comida, tener seguros -sobre todo de salud- y la educación del Joven, que lamentablemente no es lo suficientemente subvencionada como para que la familia pueda destinar dinero en arreglar el techo que se gotea. Por lo tanto arreglar el techo que se gotea no está en los objetos que se gastan.
Sabido esto, el Joven tiene que hacer recursos por su propia manera para mantener la vida que él desea mantener. Es por esto que el Joven trabajó en varios lugares, teniendo que sacrificar un poco de televisión y de buenas tallas proporcionadas por sus amigos. En esos casos sólo se conformó con poner me gusta en facebook.
El Joven no quiere sacrificar muchas cosas: Ni carretes buena onda con sus amigos ni horas de estudio que le ayudan a obtener de buena gana un título profesional. Por lo tanto cuando sus Padres le ofrecieron ir al campo de su Tía-Abuela, el respondió que no. El Joven pensó que la casa se quedaría sola y podría estudiar tranquilo y a la noche invitar a sus amigos, para que tiren buenas tallas y se emborranchen jugando un buen juego de cartas. Quizás podría conocer una mujer, pero lo veía difícil, porque eso nunca pasa.
Un día caminando y analizando alguna película de Tarantino o Spike Lee, al Joven se la vino una idea a la cabeza para ganar un buen dinero. Son de esas ideas que uno se imagina cómo serían, pero no las hace en realidad. Esta dice así: el Joven va con sus Padres a la casa de su Tía-Abuela en el campo, le pide a un Amigo que entre a la casa de él en la ciudad y el Amigo roba las joyas anticuadas que tiene su Madre bien escondidas, y se va y los dos las venden en el mercado y ganan cientos de miles de pesos.
El Joven contactó a su amigo con más maldad en su alma y le pidió que lo ayudara en esta expedición. El amigo dijo que bueno, entonces planearon cómo sería el accionar: primero, se va el Joven con sus Padres fuera de la ciudad. Tipo una de la tarde, entra el amigo a la casa, sabienod que las llaves están en el clásico masetero de la entrada. Luego, el amigo registra el segundo cajón de la isquierda, que es donde están las joyas y se las lleva todas. Además se lleva cosas como relojes y ropa, para que pase más piola el robo y no se piense que fue datiado. Luego desordena el hogar entero y se va, ojalá sin que lo vea la vecina que siempre está barriendo la vereda aunque sea verano.
La familia parte el sábado por la mañana y ya el miércoles el Joven pasa largas horas en el baño, sentado en la tasa del water específicamente, no sólo botando porquerías por el poto sino también reflexionando sobre lo que se vendría. Él pensaba que sus Padres le echarían la culpa a los flaytes que gobiernan la ciudad y que nunca dudarían de su común hijo. Pero el sólo hecho de ver a sus Padres muy tristes y a su Madre putiando a todo mundo, le hacía podrir el cerebro y el estómago.
Obviamente el Joven no pudo dormir el día anterior y salieron tempranito Padres e hijo al campo de su Tía-Abuela. Se fueron escuchando radio cooperativa, y cada vez que hablaban de tribunales o de algún hecho policial, el Joven pensaba en matarlos a todos y luego limpiar el auto. Y luego matarse a él.
Llegaron a la casa de la señora, que estaba con un delantal de flores y las manos frías pero secas, de tanto lavar y secárselas con el paño que le cuelga de la cintura. Ella les tenía un montón de comida bien casera para comerla durante todo el día. También estaban invitados unos primos, que se reían de cosas que en verdad no dan tanta risa y que no lograban distraer al Joven de la estupidez que estaba haciendo su amigo en comlicidad con él.
Ya eran las dos y media de la tarde, no podía comer más albondigas con puré y creía que el daño ya estaba hecho. "¿Para qué tanto sacrificio?" Se preguntaba el Joven, y se autorespondía que cuando tuviera plata para hacer todo lo que siempre quiere hacer, sería feliz y despreodupado, pero esta mierda que vivía ahora era el precio que había que pagar. A lo que le llega un mensaje de texto, proviniente de una persona con igual maldad en el alma que el Joven: "Me chupé. No pase por tu casa. Nos vemos de ahi".
Como cualquier adolescente, hay un Joven que quiere tener dinero para poder hacer sus cosas tranquilo. Sus cosas, que son bien juveniles, se remiten a 76 objetos: alcohol, cigarros, marihuana, audífonos, minutos para el celular, tickets para conciertos-recvitales, ropa accesoril y comida callejera (alias chatarra). Lamentablemente sus padres no pueden asesorar todos estos gastos, ya que la vida, aunque no lo quiera el Joven, se gasta y consume en circunstancias un poco más trascendentales, que superan en importancia a los objetos codiciados por el Joven. Por lo menos así lo estimaron sus Padres. Algunas de estas cosas son: tener un hogar, tener artículos electrónicos que ayuden a mantener el hogar y otros que funcionen bien para poder hacer comida, tener seguros -sobre todo de salud- y la educación del Joven, que lamentablemente no es lo suficientemente subvencionada como para que la familia pueda destinar dinero en arreglar el techo que se gotea. Por lo tanto arreglar el techo que se gotea no está en los objetos que se gastan.
Sabido esto, el Joven tiene que hacer recursos por su propia manera para mantener la vida que él desea mantener. Es por esto que el Joven trabajó en varios lugares, teniendo que sacrificar un poco de televisión y de buenas tallas proporcionadas por sus amigos. En esos casos sólo se conformó con poner me gusta en facebook.
El Joven no quiere sacrificar muchas cosas: Ni carretes buena onda con sus amigos ni horas de estudio que le ayudan a obtener de buena gana un título profesional. Por lo tanto cuando sus Padres le ofrecieron ir al campo de su Tía-Abuela, el respondió que no. El Joven pensó que la casa se quedaría sola y podría estudiar tranquilo y a la noche invitar a sus amigos, para que tiren buenas tallas y se emborranchen jugando un buen juego de cartas. Quizás podría conocer una mujer, pero lo veía difícil, porque eso nunca pasa.
Un día caminando y analizando alguna película de Tarantino o Spike Lee, al Joven se la vino una idea a la cabeza para ganar un buen dinero. Son de esas ideas que uno se imagina cómo serían, pero no las hace en realidad. Esta dice así: el Joven va con sus Padres a la casa de su Tía-Abuela en el campo, le pide a un Amigo que entre a la casa de él en la ciudad y el Amigo roba las joyas anticuadas que tiene su Madre bien escondidas, y se va y los dos las venden en el mercado y ganan cientos de miles de pesos.
El Joven contactó a su amigo con más maldad en su alma y le pidió que lo ayudara en esta expedición. El amigo dijo que bueno, entonces planearon cómo sería el accionar: primero, se va el Joven con sus Padres fuera de la ciudad. Tipo una de la tarde, entra el amigo a la casa, sabienod que las llaves están en el clásico masetero de la entrada. Luego, el amigo registra el segundo cajón de la isquierda, que es donde están las joyas y se las lleva todas. Además se lleva cosas como relojes y ropa, para que pase más piola el robo y no se piense que fue datiado. Luego desordena el hogar entero y se va, ojalá sin que lo vea la vecina que siempre está barriendo la vereda aunque sea verano.
La familia parte el sábado por la mañana y ya el miércoles el Joven pasa largas horas en el baño, sentado en la tasa del water específicamente, no sólo botando porquerías por el poto sino también reflexionando sobre lo que se vendría. Él pensaba que sus Padres le echarían la culpa a los flaytes que gobiernan la ciudad y que nunca dudarían de su común hijo. Pero el sólo hecho de ver a sus Padres muy tristes y a su Madre putiando a todo mundo, le hacía podrir el cerebro y el estómago.
Obviamente el Joven no pudo dormir el día anterior y salieron tempranito Padres e hijo al campo de su Tía-Abuela. Se fueron escuchando radio cooperativa, y cada vez que hablaban de tribunales o de algún hecho policial, el Joven pensaba en matarlos a todos y luego limpiar el auto. Y luego matarse a él.
Llegaron a la casa de la señora, que estaba con un delantal de flores y las manos frías pero secas, de tanto lavar y secárselas con el paño que le cuelga de la cintura. Ella les tenía un montón de comida bien casera para comerla durante todo el día. También estaban invitados unos primos, que se reían de cosas que en verdad no dan tanta risa y que no lograban distraer al Joven de la estupidez que estaba haciendo su amigo en comlicidad con él.
Ya eran las dos y media de la tarde, no podía comer más albondigas con puré y creía que el daño ya estaba hecho. "¿Para qué tanto sacrificio?" Se preguntaba el Joven, y se autorespondía que cuando tuviera plata para hacer todo lo que siempre quiere hacer, sería feliz y despreodupado, pero esta mierda que vivía ahora era el precio que había que pagar. A lo que le llega un mensaje de texto, proviniente de una persona con igual maldad en el alma que el Joven: "Me chupé. No pase por tu casa. Nos vemos de ahi".
viernes, 29 de abril de 2011
domingo, 24 de abril de 2011
No tengo, no quiero disfraz
Escribiré una historia especial, porque me acomoda más este formato de entrada. Quizás es la influencia del video, o quizás es porque ya no leo cuentos:::::::::::::
Me levanté temprano en un día sábado con mucha emoción, porque voy a ir a la décima convención de comics nacional-internacional. Ahí está fito mangas y tanto tipo raro más que le gusta disfrazarse de algún personaje exótico de alguna película pop. Así, pasa un montón de veces que le digo en voz baja a un amigo mío: "cacha, ése está disfrazado del stan lee versión spider-man 2" o "oh, mira a missingNo".
Pareciera que todos los que estamos aquí nos gustaría que el mundo fuera como el video clip de A-ha, en donde no sólo estamos dentro de un cómic, sino que además nos quedamos con una chica linda ochentera.
Después de pensar en lo bacán que sería el mundo si estuviéramos adentro de un cómic, pensé que a los personajes de los comics les gustaría vivir en el mundo real. Que así, por ejemplo, no tendrían súper poderes y podrían ser personas normales que trabajan en una empresa no tan bacán para financiar las cosas que de verdad les gustan. O que, en el caso de los mangas japoneses, no pasan cosas tan sobrenaturales (sólo terremotos) y se puede vivir más o menos tranquilamente en cualquiera de las megápolis que ahí existen.
Pero sobretodo me cuesta imaginar un mundo en dónde sólo existen cuando un muchacho/muchacha no muy cool te quiere leer. Sólo te haces realidad cuando alguien abre el cómic y lo lee por más o menos 20 minutos y después lo cierra esperando una próxima parte. ¿Qué hacen los personajes el resto del tiempo? Están atrapados en una viñeta.
Yo estoy atrapado con otras cosas, pero siento que la viñeta limita mucho: El tío ben siempre le dice lo mismo a peter parker. Y si la frase hubiera estado en un contexto narrativo más pobre, nunca nadie hubiera atendido el llamado del tío ben, ya que nadie hubiera comprado el amazing spiderman.
De esta manera, los chiquillos de los cómics no están determinados sólo por un viñeta, sino también por un buen guionista. Igual que yo, parece.
lunes, 14 de marzo de 2011
culer 10

Para ir acostumbrándose a marzo, les propongo un cortito de culer:::::::::::::::::
Al ganar un concurso televisado por la tv, a Culer le entregan el premio que se merce por haber triunfado. "Le podrás hacer una pregunta a Dios, en una conversación cara a cara" le dijo el animador del concurso.
Semanas después, aprovechando un día libre que le regaló su trabajo, Culer aprovechó de hacer valer su premio, y se acercó a las oficinas del canal en donde él participó y ganó.
Culer había avisado con anterioridad que este día libre que tenía iba a cobrar su premio, por lo que los ejecutivos del canal ya se habían contactado con Dios y estaba todo listo para la reunión. Culer le dijo a la secretaria: "Vengo a hablar con Dios" "Ah, si, espere un momento". La secretaria marcó un número y luego le comunicó a Culer: "Viene como en 5 minutos"
Afortunadamente aparece Dios (indescriptible, como siempre), le da la mano a Culer y comienzan a platicar:
Culer dice: ¿De qué manera te gusta más que te digan: El Barba, El Señor o El pulento?
Dios dice: (con desprecio) Tenís la posibilidad de preguntarme cualquier cosa, y me hací esa pregunta intrascendente.
Culer dice: (con desprecio) Tenís la posibilidad de responder una pregunta hecha por un culer y te dai el lujo de no responderla.
Dios dice: (rascándose la barba) Creo que prefiero "El Señor"
Culer dice: mmm, si,porque parece que no erís tan pulento.
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