jueves, 11 de febrero de 2010

Mucho ojo


La Bibley hache de::::::::::::::::::::::::::::::::

Por la noche bostezo y me salen lágrimas. Por la mañana me levanto y tengo los ojos pegotiados con lagañas. Entre medio de estos dos acontecimientos hay sueños, pelos despeinados, sensaciones de caida y sustos sudados. ¿Como ser una lágrima y sobrevivir a tantos baches nocturnos? Acá una simple instrucción para ustedes:
Primero, antes de salir a la superficie (desprenderse del ojo) asegúrense que el individuo esté pronto a acostarse, ya que así te dejará vivir. En cambio, si está bailando con la chica que le gusta, disimulará el bostezo propio del cansancio semanal y a penas aparezca usted como lágrima, se la limpiará lo antes posible. Él tiene que evitar sentimientos y/o cansancio, así que compréndalo y no lo moleste en esos momentos de posible aventura atípica.
Segundo: Esperó impacientemente que el individuo en cuestión se pusiera pijama o bien se tirara de frente a la cama. Pero muchas veces los humanos se ponen pijamas o se tiran a la cama y no duermen inmediatamente ¿Cómo saber si dormirán o no? Si están acompañados de otra gente, en la misma cama o pieza, es difícil que duerman rápido. Seguramente se quedará conversando, besando o achurruscando a la otra persona, lo que lleva que demore de treinta minutos a una hora ponerse a dormir. Por otra parte, si se lavó los dientes y tambalea antes de aterrizar en la cama, es signo seguro de que hay que salir más allá de la pupila y enfrentar los poros y terrenos insuaves propios de la piel humana, ya que el individuo dormirá en cosa de minutos.
Dato: Si esperan a que el tipo se duerma, pronto no podrán traspasar párpados ni pestañas y dañaran las corneas.
Tercero: Una vez fuera de lo que es el todo-ojo, es decir, ya estás pronto a llegar a cachetes y pómulos, empuja en sentido contrario a lo que te llevan las otras lágrimas. Te tienes que quedar cerca de la ojera (bolsa), para que se acumulen varios líquidos propensos a generar la esperada lagaña. Así, unas vez despierto, no pasarán desapercibidas sus tristezas, sus fideos faltos de cocción y el desacompañante de cuarto.

martes, 12 de enero de 2010

haga cacuca, haga cacuca

Para empezar el 2010 mas bien que mal, un cuento. Un cuento, un cuento, un cuento. Así es:::::::::::::::::::::::::::::

Era el cumpleaños número once del dani, que invitó a todo su curso escolar a jugar pichangas en la plaza. Fueron todos los chiquilines excepto uno, excepto el tipo que lo trata mal: "que feo el nudo de tu corbata" "que lustrados tus zapatos, ¿te obligó tu mamá?" "Cachen, el dani tiene un cuaderno de minnie, es niñita". Aburrido de todo eso, a la hora de invitar a los invitados, en su cara no le pasó la tarjeta de cumpleaños. Había un Snoopy con un globo, que decía: "Hola _________________, te invito a mi fiesta de cumpleaños. La dirección es __________________ y mi número de teléfono es _______________.
Pero no había Snoopy para Víctor, el niño que trata mal a los otros niños.
"...que los cumplas feliiiiz, ¡tres deseos Danielcito!" Ahí el dani se acordó que no tenía en mente los deseos, así que los tres se fueron inventando fugazmente por su mente, ante la presión de soplar las velas, y el dedo tembloroso de los tíos camarógrafos: "Ir de vacaciones al sur, que cartoon network de buenos monos animados y ..." Había que pedir algo malo en contra de Víctor, ya que no es suficiente castigo no invitarlo a la fiesta de cumpleaños. De pronto aparece en su cerebro la voz de la profesora de ciencias naturales, explicando que por el intestino grueso se van las 'heces fecales'.
"(...) que cartoon network de buenos monos animados y, y, y que el Víctor no tenga intestino grueso" Y sopló, el tío se despistó en la foto y los niños se fueron rápido a seguir sudando en la plaza.
Ese mismo día en la noche, Víctor se preparaba para dormir. Se puso el pijama, se lavó los dientes (obviamente no quería hacerlo, "es la edad") y, antes de meterse a la cama, se sentó en el inodoro para hacer caca. Después de diez minutos, algo andaba mal. Hacía fuerzas, pero no aparecía nada por el recto. "voy a esperar nomás" pensó. Miraba para todos lados, leía una condorito, jugaba tetris, se le dormían los pies, rayaba con lápiz cera el condorito. "¿Qué pasa pooo?, llevo como tres horas aquí sentado y no sale nada" Se lamentaba Víctor: "¡Mamá!"
La madre llega corriendo rapidito, pensando lo peor (que se había hecho caca en los calsoncillos): "¿Qué pasa mi chanchito?" "No me sale la caca" respondió Victor. "Pucha, quizás no tienes ganas nomás pues" Dijo la mamá para tranquilizar al muchacho. "Pero es que tú ne entendí, siento que tengo el mojón dando vueltas por la guata" Replicó el chiquillo. "¿Cómo que mojón? más respeto, soy tu madre". Después de la discusión, Víctor se fue a dormir, con enojo y ganas de defecar.
Ya era lunes y había que ir al colegio. Todos comentaban lo bien que la habían pasado en el cumpleaños del dani, excepto Víctor, que con enojo molestaba a sus compañeros, pero tenía a uno en especial quería hacerle pasar mal ratos: a Daniel, que no lo invitó a su cumpleaños. "¿Por qué no me invitaste, si somos amigos?" "No, no somos amigos" respondió el cumplañero, que temblando enfrentaba sus miedos. Víctor agarró de los brazos a Daniel y casi llorando le dijo: "Por tu culpa lo pasé súper mal el fin de semana, estaban todos en tu cumpleaños, no había nadie conectado en messenger, maldito" "¡Es que tú siempre me molestai, por eso no te invité" Víctor furioso quizo tirar a Daniel desde el segundo piso pra abajo, pero el dani se sustuvo bien agarrado del chaleco de Víctor, así que los dos cayeron por la ventana. Al caer, unas ramas de árboles otoñales rasguñaron a Daniel, pero a Víctor lo cortaron la guata, sin mucha profundidad, pero para que un niño alcance a espantárse. Además que la herida chorreó sangre, pero no sólo sangre, también salió un pedazo de caca para afuera, la misma caca que daba vueltas desde el sábado. En el patio central del colegio habían dos chiquillos adoloridos y un surullo bien constituido.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Dame un dos; dame un cero; dame un uno; dame un cero... ¿Qué dice?

Inevitable hacer un comentario con respecto a este año que se va. Inevitable hacer un comentario con respecto a esta década que se va. Vamos a ver:
Chuta, chuta, chuta, chuta, chuta, chuta, chuta, chuta, chuta, chuata, chuta, chuta chuta, chucha, chuta, chuta, chuta, pucha, chuta, chuta, chuta, chuta, chuta, achís, chuta, chuta, chuta, chuta, chuta, chuta, chuuuu, chuta, chuta, chuta, chuta, chuta, chuta, chuta, chuta, chuta.

martes, 15 de diciembre de 2009

Bien intenso

Todo el calor de escribir a las 17 30 un día más veraniego que primaveral, me recuerda lo trascendental que es el reggetón en la vida de muchas personas. Aquí va un cuento, la penúltima entrada del año:::::::::::::::

En el mundial de regetón, que se realiza este año en la zona posterior de Groenlandia, las canciones dejan todo en la pista para poder llegar al trono de "mejor canción de reggetón, es decir la mejor canción de todos los tiempos, el rey del imperio, el emperador del reino". Algunas canciones no tan buenas, como por ejemplo "baby te quiero", no pudieron sortear la primera ronda, en la que tenían que vencer a su rival en una lucha de cotonitos gigantes, al estilo de los gladiadores americanos. En esta rueda ganaron canciones como "mata mata mata" y "no se de ella". En la segunda fase, la competencia se ponía más romanticona, ya que la canción que era más dedicada ganaba. Aquí hubo un empate, entre "gasolina" y "psiquiátrica loca", ya que nadie la dedicó alguna de estas conciones a otra persona. Así que ambas fueron descalificadas y no pudieron participar de los cuartos de final.
"En una esquina, "Me matas", de rakim y ken-y. En la otra, "Llamado de emergencia", de Daddy Yankee" Así presentó el referí el duelo que se prestaba a venir, y la gente enloqueció. Se trata de dos clásicos, que están en todos los celulares, y no pararon de sonar luego de que fueron lanzadas a la fama, en el 2006 y en el 2008, respectivamente.
Al empezar la pelea, una canción le dijo a la otra: "me matas, cuando me miras y no me hablas" y la otra respondió: "Tienes la cura de este amor". La gente conmocionada gritó mucho, y la corneta finalmente sonó: tin tin tin tiiiiiiiiiiiiiiiiiin. "En una disco en verano, la temperatura puede llegar a los 35-40 grados fácilmente. ¡Máestro, prénda las estufas!" Dicho esto, el calor se fue apoderando del gimnasio, y el sudor salió a flote. "El que dure más tiempo bailando y perreando, con este calor insoportable, será el ganador" Así, Llamado de emergencia, a los quince minutos de bailoteo, ya 'casi no sentía su pálpito'. Por otro lado, Me matas, siendo un reggetón quizás no tan de exportación, estaba más acostumbrado a los galpones hediondos, y no sufría al tener el entrepiernas pegoteado. Así, a los veinticinco minutos de baile intenso, el ganador parecía claro. Pero la canción de Rakim y Ken-y, en una parte, Ken-Y canta una especie de solo de voz, y era poca la gente que se sabía esa parte. En cambio, la mayoría de la gente se sabía de memoria a Llamado de emergencia, y los expecatdores no se aburrían de cantarla una y otra vez, aunque llevaran media hora así. Esto motivó a llamado de emergencia a seguir en pie, pero ya no se movía como antes. Al perrear hasta abajo, se caía, luego no podía levantarse y cuando lo lograba, apenas movía sus pies de un lado hacía el otro. "¡Eso no es bailar reggetón!" gritó un hincha de Me matas, y los jueces lo estaban tomando en cuenta. Es que de verdad era muy penca el movimiento que lograba la canción: la ropa sudada le pesaba, el jockey de NY subió varios gramos más con el sudor que absorvió, el pelo pegotiado ya no lo aguantaba y la poca ventilación del galpón estaban a punto de colapsar a Llamado de emergencia, que ahora sólo daba vueltas en círculo, no podía mantenerse en pie. En tanto, Me matas, seguía con ánimo, pero ahora necesitaba más: Quería a una muchacha para poder besarla, necesitaba traspasar esa sensación de boca sudada, como de estar comiendo un empolvado con aceite, a otra boca. Ya el bailoteo no alcanzaba y requería pasar al siguiente nivel.
En un acto inesperado, Me matas se acercó a Llamado de emregencia, y le dio un beso, le introdujo su lengua hasta lo más cerca de la garganta que se podía, mientras Llamado de emergencia lo único que buscaba era mantenerse en pie, y no podía sacarse a Me matas de encima, no tenía fuerzas. Luego de que Me matas se aburrió de besar, se hizo a un lado y continuó con su perreo, a lo que Llamado de emegencia calló al piso inconsciente.
"Atención a todas las unidades, llamado de emergencia del sistema 911. Hombre moribundo con aparente ataque cardiaco. Necesitamos asistencia de inmediato en el área"

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Más dedos pal piano

A mi no me calla ni una depresión endógena, ni una película de japoneses suicidas ni unas idas al baño más largas de lo esperadas. Sí sé que me demoré más de un mes en volver a las escrituras blogísticas, pero no me peguen, sólo tuve un bajón creativo que no se debe a ni a dorgas ni a mucho café en las semanas de pruebas. Me hecho la culpa a mi mismo y si le quieren decir "bu!" a alguien, díganselo al álvaro.
Ahora viene un cuento, (por fin) un cuento estilo bibley::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

A la hora de almuerzo todos tenían que ir al cacino a recibir su porción de comida, que por ser martes, constaba de un cerrito de puré y un pedazo de carne que tenía jugo y también tenía dos trocitos (así bien chiquititos) de zanahoria. El Fred y el Tomás se aburrieron hace buen rato de la rutina, se aburrieron del puré y de que todos sus compañeros sean iguales a ellos.
Se sentaron los en una mesa, los dos juntos y sin nadie más, aunque en la mesa había espacio para seis personas, con contenedor de vasos plásticos personalizados. A Fred se le ocurrió preguntarle al Tomi cómo estaba su hijo enfermo, pero antes de hacer la pregunta apareció el Fito y preguntó si se podía sentar en la misma mesa en donde estaban sentados. Ferd y Tomás se miraron, se levantaron las cejas, Fred cerró los ojos y Tomás onduló una sonrisita: "Siéntese no más amigo". Los tres se acomodaron, hicieron sonar sus sillas y empezaron a comerse la comida martesiana.
Fred estaba sentado al frente del Fito y al lado del Fito estaba el Tomi. Luego de unos minutos, Fred se preparaba para preguntarle a Tomás sobre su hijo, cuando se dio cuenta de que el Fito, en su mano derecha, tenía seis dedos. "Oye, ¿Qué onda?, tení seis deos en la mano". "Si po" respondió el Fito. "¿Y por qué? si todos tenemos cinco deos nomás po" Preguntó asombrado Fred.
Fito venía de otro planeta, es decir es extraterrestre. Todos los días salía de su casa a cosechar zapallos, que era el único fruto que se daba todo el año en su planeta y por ende era lo único que allá se comía. En un extracto de entrevista que se lo hizo a un chivuriano (del planeta Chivu), él contó que "Nosotros no estamos ni ahí con la producción en serie, con los abonos y cuestiones que interfieren el natural crecimiento de las cosas. Nosotros cosechamos lo que el planeta da sin ayuda de nosotros los chivurianos, entonces le hacemos al zapallo no más"
La comida era lo más chifirufa que había encontrado Fito en este planeta, así que la disfrutaba al máximo. Pero la carne con puré tenía una consistencia muy seca, como arena movediza, plasticina derretida, que no le gustaba. Entonces para pasar el mal rato, se sentó en la misma mesa que algunos humanos estaban ocupando, para hacer vida social.
"Porque nací en otro planeta, en uno que se llama Chivu" respondió el Fito. Tomás sabía que tenía que hacerle más preguntas al extraterrestre, sabía que la situación que se vivía en ese momento no era normal. Él pensaba: "Aquí estamos con Tomás, el hombre que conversó por primera vez con el extraterrestre y que ahora es su amigo personal. Cuéntanos Tomás, ¿Qué fue lo primero que le preguntaste?"
Algo le tenía que preguntar, no se le ocurría nada, pero antes que lo hiciera su compañero, él se adelantó: "¿Entonces no tení deo de al medio? ¿No podí hacer así?" y le mostró aquel gesto que se hace con la mano, agachando los dedos y transformandola en un puño, pero dejando en alto únicamente el dedo del medio. "No, no puedo".
Fred no quería ser menos, y se le ocurrió una pregunta súper dúper: "¿Y podí hacer el signo de la paz?" "Mmm, no puedo, me sale diferente" Al momento de responder la pregunta, todas las personas que estaban en el cacino, comiendo en las otras mesas, miraron hacia Fred, queriendo saber quién era el anti-pacifista.
Por más que dijiera 'paz y amor para todos' estaba condenado a enfrentar una situación bélica acá en la tierra.